El cohousing es una forma de convivencia que busca crear comunidad y vínculos de colaboración. Artículo de José Luis Suárez, Living Cohousing.

¿Imaginas crear y diseñar tu propia vivienda junto a otras personas que compartan tus valores y estilo de vida? Es lo que se denomina cohousing, un concepto que está penetrando con fuerza en España en los últimos años. La idea principal no es comprar una vivienda, sino vivir el proceso de creación de la misma desde sus inicios, codecidiendo con quienes después serán tus vecinos el tipo de vivienda que será y qué instalaciones se incluirán en las mismas.

Este concepto nació en los países nórdicos en la década de los 60 y se ha desarrollado en EE.UU. durante los años 80, convirtiéndose hoy en día en una práctica totalmente extendida en el país. Para muestra, cientos de ejemplos pueblan la red con complejos de viviendas adaptadas a diferentes estilos de vida: personas mayores, familias con un rango de edad determinado, jóvenes, extranjeros que quieran afincar su residencia en la costa…

El cohousing consiste en diseñar un edificio a medida de sus residentes para que sea eficiente, sostenible y esté optimizado al uso real que se va a hacer de él. Además, tiene el objetivo de crear comunidad y vínculos de colaboración para que puedan ser aprovechados por la comunidad de propietarios y se beneficien de estos recursos propios.

Esto requiere de los interesados su compromiso y participación tanto en el diseño del edificio como en su administración, haciéndose imprescindible en el inicio la clara definición de sus necesidades.

Una vez creado el núcleo de personas suficiente para poder poner en marcha la iniciativa,  se debe decidir qué tipo de servicios se van a requerir de forma comunitaria en el edificio –y que luego entrarán a formar parte de los gastos propios de una comunidad de vecinos-. Las posibilidades son muchas y  muy variadas dependiendo del núcleo de personas que se ha establecido: guardería, lavandería, instalaciones deportivas adaptadas, peluquería, enfermería, huertos, servicio de cocina, servicio de limpieza, biblioteca, sala de cine…

El concepto en sí no engloba únicamente el cohabitar con unos vecinos en una comunidad, sino que abarca toda una filosofía de vida y colaboración entre ellos. De esta manera, los propios integrantes del cohousing pueden hacerse cargo de ciertas actividades en pro de todos los propietarios, como el turnarse para cuidar de los niños o nietos en las salas de juego, ser monitor de un curso, ayudar en la cocina…

Además, el cohousing enfoca el diseño los edificios con la perspectiva del ahorro energético, del diseño bioclimático, y con criterios de sostenibilidad que favorezcan el ahorro y cuiden el entorno. Este término es muy importante, ya que a medio plazo proporciona ahorros de consumo que revierten en los gastos de la comunidad.

Las viviendas en las que han vivido las personas mayores han cumplido la función de criar a los hijos y en algún caso además convivir con los abuelos, pero en el momento en que esa necesidad de uso desaparece se encuentran con una vivienda sobredimensionada para sus necesidades.

Conservar su independencia y no ser una carga para los familiares es también un acicate importante a la hora de elegir esta opción. Evitar situaciones de soledad al convivir con un entorno afín. La participación directa en la toma de decisiones, que afectan al funcionamiento de su comunidad, consigue que en estos grupos nazcan lazos de convivencia y de cooperación que les ayudan a mantenerse activos y ser conscientes del nivel de autosuficiencia que pueden tener colaborando entre ellos.