EL CENTRO GERIÁTRICO
TENDRÁ OCHENTA PLAZAS
Estará ubicada en un edificio cedido
por la Diputación en la calle Joaquín
Planells.
La Unión de Pensionistas abrirá
en un año una residencia para mayores
que contará con ochenta plazas. El
edificio, del que ya dispone la agrupación,
fue cedido por la Diputación coruñesa
hace unos años y está situado
en la calle Joaquín Planells, al lado
del centro de día que gestiona también
la Unión de Pensionistas.
Los interesados en conseguir una plaza en
la nueva residencia ya pueden presentar sus
solicitudes. La directiva de la Unión
de Pensionistas seguirá los criterios
de la Organización Mundial de la Salud
para la concesión de camas. "Nosotros
creemos que quien puede defenderse por sí
mismo puede quedarse en su casa y que los
que deben tener prioridad son las personas
dependientes que necesitan de ayuda",
afirma María Luisa Ansorena, presidenta
de la agrupación.
La nueva residencia contará con todos
los adelantos de tecnología en gerontología,
ya que uno de sus objetivos es mejorar la
calidad de vida de sus usuarios. Las plazas
no tendrán precios caros, ya que la
entidad no tiene ánimo de lucro.
La Unión de Pensionistas ya gestiona
un centro de día, situado al lado del
edificio que les cedió la Diputación
para la residencia. Ambos inmuebles se hallan
en Joaquín Planells. En centro de día
atiende a diario a 77 personas, para lo que
cuentan con 29 empleados entre fisioterapeutas,
trabajadores sociales...
Ansorena afirma que los profesionales que
contraten para la nueva residencia dispondrán
de un contrato indefinido, "porque a
los mayores les gusta ver siempre las mismas
caras con ellos".
La presidenta de la agrupación, María
Luisa Ansorena, asegura que en la ciudad hay
una lista de espera de más de tres
mil personas que buscan una cama en un centro
de mayores. "Mientras que las residencias
privadas están vacías por el
alto coste de cada plaza, que se eleva a cantidades
imposibles, en las públicas no hay
un solo hueco", apuntó la jubilada.
"En los centros privados hay camas
de sobra, porque los precios son elevadísimos,
la gente está mirando ahí sus
economías para no gastar mucho, intentan
ahorrar y no les puedes pedir que te paguen
prácticamente su pensión",
afirma María Luisa Ansorena.