Apretarse la nariz e inclinar la cabeza
hacia atrás es una buena forma de
parar una hemorragia nasal. Una propuesta
más civilizada: ponte algo de algodón
en la encía superior (justo detrás
del canalito que une el labio superior con
la nariz) y apriétalo fuertemente.
“La mayor parte de las veces la hemorragia
viene del frontal del tabique, el cartílago
que divide la nariz”, dice el doctor
en medicina Meter Desmarais, especialista
en otorrinolaringología en el Hospital
Entabeni de Durban, Sudáfrica. “Presionar
en la encía de ese modo te ayuda
a detener la hemorragia”.