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Salud / 5-2005

  SALUD


 Cuatro enemigos de tu mirada


La degeneración macular, el glaucoma, las cataratas y la vista cansada, son las enfermedades oculares que más se producen con el paso del tiempo. Aunque la edad es un factor de riesgo, los especialistas recomiendan hacerse revisiones oftamológicas a partir de los 40 años como medida de prevención.

Los ojos son probablemente una de las partes más sensibles de nuestro organismo. Por esta razón, debemos prestarles la suficiente atención para evitar posteriores problemas o enfermedades.
Las enfermedades de la vista presentan unos síntomas variables y en la mayoría de los casos poco perceptibles. A partir de cierta edad, es necesario acudir de una manera periódica al oftalmólogo para chequear nuestros ojos aunque no hayamos notado ningún signo de deterioro.
Si entre revisiones, el paciente percibe alguna anomalía en la vista, los expertos recomiendan que se acuda rápidamente al especialista para que analice nuestros ojos de manera rápida e indolora e indicarnos en cualquier caso el grado de gravedad de nuestra afección ocular, si lo hubiera.

 Degeneración Macular

La degeneración macular, el glaucoma, las cataratas y la vista cansada son las enfermedades oculares que más frecuentemente se producen con la edad. La primera de ellas, la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) es una enfermedad que afecta al centro de la retina, a una parte que se llama mácula, y que es la encargada de hacernos ver las cosas con más detalle. Hoy en día es la primera causa de ceguera “legal”, por la reducción del campo visual que se pierde. Hay dos tipos de degeneración macular, la seca más frecuente y con mejor pronóstico, y la húmeda, más agresiva y que conlleva una rápida pérdida de visión. Los principales síntomas son la pérdida repentina e indolora de la visión, percibir las líneas rectas como si estuvieran curvadas, tener visión borrosa u observar una sombra más o menos oscura en el centro de la visión.

Afecta sobre todo a personas mayores, y las probabilidades de padecerla aumentan con la edad, pero además entre los grupos de riesgo están las mujeres, los fumadores, las personas con antecedentes familiares de DMAE y las personas con altos niveles de colesterol en la sangre.


 Glaucoma

El glaucoma puede dañar al nervio óptico, que es un conjunto de fibras nerviosas que unen la retina del ojo con el cerebro. Para tener una buena visión es necesario que el nervio óptico esté en perfecto estado ya que una alteración del mismo puede ocasionar una pérdida importante de visión o incluso la ceguera.
Entre las posibles causas que pueden producir esta alteración del nervio óptico, está el incremento de la presión dentro del ojo por un defecto en el sistema de salida de los líquidos que lo mantienen húmedo. A esto se le llama glaucoma de ángulo abierto, y es el más común.

La hipertensión ocular, es otra de las causantes del glaucoma si no se controla. A partir de los 40 años conviene hacerse revisiones periódicas para que el oftalmólogo pueda hacer un diagnóstico prematuro que nos permita conservar la vista lo mejor posible.




 Cataratas

Las cataratas es una enfermedad que se caracteriza por la pérdida de transparencia del cristalino, que es una lente transparente que tenemos detrás de la pupila y que nos sirve para enfocar los objetos. Cuanto menos transparente se hace el cristalino, más avanzada está la catarata y mayor es la pérdida de visión.
Entre las causas que predisponen a sufrir cataratas están la edad avanzada, la diabetes, las alteraciones oculares como infecciones o lesiones y los antecedentes familiares.

Cuando una persona tiene cataratas, inicialmente sufre una lenta disminución de la visión, que aparece nublada, desenfocada y como difuminada. La luz intensa les molesta y los colores no se perciben de manera nítida.


 Vista cansada

La vista cansada es una alteración de la visión que se produce con el envejecimiento y que nos hace ver con dificultad las cosas a una distancia corta, por lo que alejamos los objetos para verlos mejor o por ejemplo para leer. Se produce en el cristalino, perdiendo su capacidad de enfocar correctamente los objetos.
El cansancio en los ojos tras observar algo cercano, dolores de cabeza, la dificultad para ver de cerca al leer, escribir o coser, la necesidad de quitarse las gafas para poder ver de cerca y la dificultad para enfocar un objeto cuando acaba de mirarse otro, son algunos de los síntomas de esta alteración.


 Consejos

En general, algunos de las señales que pueden indicar que usted puede tener alguna patología de la visión son:

  • Sensación de quemazón en los ojos.
  • Aparecer enrojecidos o con heridas.
  • Sensación de destellos luminosos.
  • Disminución brusca de la visión.
  • Visión con zonas opacas en el centro o en la periferia.
  • Visión de las líneas rectas como si estuvieran torcidas.
  • Visión de las imágenes de manera difuminada.
  • Visión poco nítida de los colores.

Si su médico le indica algún tratamiento, es imprescindible que usted sea consciente de la importancia de seguir rigurosamente sus indicaciones y cumplir estrictamente con la posología que le ha indicado. Una vez acabado el tratamiento, debe desechar el producto sobrante. En su farmacia puede dejar los medicamentos usados o caducados.

Para conservar los ojos sanos el máximo tiempo posible, estas son algunas recomendaciones:

1. Nunca apunte sus ojos directamente hacia fuentes de luz intensa como el sol. Si toma esta sencilla precaución, no destruirá las células visuales conocidas como bastones o conos que son, en gran medida, las responsables de la visión.
2. No fume. Además de ser dañino para los pulmones, el humo del tabaco es fuente de sustancias tóxicas conocidas como radicales libres que, según los expertos, empeoran o incluso provocan problemas de vista como el glaucoma o la degeneración macular.
3. Cuide su presión arterial. La salud de nuestros ojos depende en gran medida de un adecuado abastecimiento de sangre, por lo que las medidas que tomemos para proteger nuestra salud cardiovascular también tendrán efectos benéficos sobre nuestros ojos.
4. Controle su diabetes. Si es diabético, siga rigurosamente las instrucciones de su médico tanto en lo que a sus hábitos alimenticios se refiere, como a los tratamientos que le haya prescrito su médico. Una diabetes mal controlada puede originar serios problemas de visión.

Recuerde, ganar años no significa perder visión. La prevención y un diagnóstico precoz son sus mejores aliados para conservar la vista durante más tiempo.