Málaga, la múltiple
Malaka de los fenicios, Malaca de los romanos, de los árabes, Málaga la Roja, la Republicana, la sacra, la marinera, la picassiana, la romántica, la contemporánea, la cantaora…
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Todo comenzó cuando los fenicios (siglo VII a.C.,) descubrieron las buenas condiciones que ofrecía Malaka para el atraque en su puerto natural, y la gran cantidad de yacimientos de plata y cobre que tenía.
Detrás llegaron los romanos que la convirtieron en ciudad confederada, y que se regía por un código especial, la Lex Flavio Malacitana. Es precisamente con la dinastía de los Flavios cuando se inicia el Puerto de Málaga y con Augusto se construye el Teatro Romano, que se utilizaría hasta el siglo III, conservándose algunas piezas escultóricas en el Museo Arqueológico Provincial.
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| La alcazaba del siglo XI, de visita obligada, esconde remembranzas de la Málaga Andalusí. |
Tras la conquista árabe, se convirtió en una ciudad floreciente, rodeada por un recinto amurallado con varias puertas que permitían el paso a través del recinto amurallado, y cuyos nombres siguen perdurando hoy: Puerta Oscura, Puerta del Mar, Puerta de la Bóveda, de las Columnas...
De esta época quedan la Alcazaba (siglo XI) y el Castillo de Gibralfaro, unidos por una doble fila de murallas rampantes. El gran paseo de los burgueses malagueños es la Alameda Principal, jalonada por varios ficus bicentenarios y con algunos establecimientos centenarios como la taberna Antigua Casa del Guardia, donde se sirven los típicos vinos malagueños, el edificio Edipsa o la casa donde se alojó durante su estancia en la ciudad el escritor danés Hans Chistian Andersen.
La otra gran arteria de la ciudad es la calle Marqués de Larios, una vía abierta en 1891 que comunica la Plaza Mayor (hoy Plaza de la Constitución) con el Puerto de Málaga. Es un ejemplo único en Andalucía por sus edificios inspirados en la Escuela de Chicago y donde tienen lugar casi todos los grandes acontecimientos de la ciudad.
El litoral del municipio de Málaga cuenta con 16 playas: en el límite con Torremolinos están la de San Julián, Guadalmar y Guadalhorce, esta última dentro de un paraje natural; en el casco urbano propiamente dicho y al oeste del puerto se extienden las playas de La Misericordia, San Andrés y Huelin; al otro lado del puerto se encuentran las playas más populares, La Malagueta (con bandera azul) y La Caleta.
El litoral del municipio cuenta con 16 playas, y el casco urbano, con seis
Más al este se extienden los Baños del Carmen y las playas de Pedregalejo, El Palo y El Candado, de arena fina; más abruptas y con calas son las de La Araña y el Peñón del Cuervo. Pero casi más famosos que sus playas son los parques de la ciudad: El Parque de Málaga, es un jardín botánico de casi un kilómetro de longitud, que se inició en 1876.
Contiene ejemplares vegetales de los cinco continentes, constituyendo una rareza botánica en Europa. Además del Jardín Botánico de la Universidad de Málaga; el Jardín Botánico La Concepción, los Jardines de la Finca San José, y los Jardines históricos de El Retiro y La Cónsula.
La ciudad es también conocida por ser el lugar de nacimiento del pintor Pablo Ruiz Picasso y cuenta con dos espacios dedicados al artista en el centro histórico: la Casa Natal de Picasso y el Museo Picasso Málaga. Aquí nacieron también algunos cantes flamencos, como los verdiales o las malagueñas, contando con enclaves flamencos históricos como el barrio de El Perchel, de ahí el alias `Málaga cantaora´.
Además, en Málaga se encuentra una de las peñas flamencas más antiguas de España como es la Peña Juan Breva.
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| En Málaga se junta lo cosmopolita con el pescaíto frito, las avenidas comerciales con la playa, el sol con el mar |
A la hora de hacer compras la ciudad conserva la tradición ceramista de la época andalusí, con la llamada cerámica dorada, aunque sus orígenes son mucho más antiguos. También se producen de forma artesanal alfombras, artículos de cuero, esparto, palma, piel y pita, bordados, castañuela, cera, cerámica, encuadernación, guitarras, joyería, juguetería, metal, muebles de madera, parafina, talla de mármol, y trabajos textiles.
Y para comer, el pescaíto frito es el plato más típico, pero también destacan otros platos como la cazuela de fideos, el gazpacho y el gazpachuelo, las migas, la ensalada malagueña y la porra, entre otros. Sus vinos dulces, que se producen desde la antigüedad, gozan también de mucha fama y están protegidos bajo la denominación de origen Málaga o Sierras de Málaga, para los vinos secos de más reciente producción. Además, también son tradicionales el Ron de Málaga y el brandy.





