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Tiempo Libre / 4-2006

  Tiempo Libre


 Vive la Semana Santa paso a paso


Este es un corto paseo por algunas de las celebraciones que desde el Jueves Santo al Domingo de Pascua, marcan la vida de muchos pueblos y ciudades de nuestra geografía: Lorca con sus desfiles bíblicos, Alcañiz o Calanda dentro de la ruta del tambor y el bombo turolense, Cangas de Morrazo y sus figuras articuladas; de las intimas procesiones vallisoletanas a las calurosas malagueñas.
Un breve viaje para sentir y para ver.


Resulta difícil dar un paso y no tropezarse con una procesión en los días de Semana Santa. Para aquellos que buscan precisamente encontrarse con ella, sólo mencionar algunos de los actos que se celebran a lo largo y ancho de nuestra geografía, sin menoscabo de aquellas que, por cuestión de espacio, no mencionamos aquí.

Una de las Semana Santa más originales es sin duda la que se celebra en Lorca (Murcia), famosa por sus Desfiles Bíblicos que datan de 1855, y donde se recrean episodios escogidos de la Biblia con la participación de reyes, emperadores, sacerdotes, persas, egipcios, babilónicos, divididos en dos pasos: el Blanco y el Azul.

En el primero de ellos, podemos ver a la infantería romana, a Teodosio I el Grande (emperador que convirtió el cristianismo en religión oficial del Imperio Romano), el rey Nabucodonosor II, el grupo de Esther y Asuero, el carro del Rey Salomón y la Reina de Saba y la Carroza del Anticristo.
Con los Azules desfila: Ptolomeo IV, el faraón de Egipto Sesac, los emperadores romanos de la dinastía de los Flavios (Tito, Vespasiano, Domiciano y su mujer Flavia Domicia) montados sobre carros de carreras y triunfo tirados por caballos; los emperadores Tiberio, Julio Cesar, y Nerón; Moises y Cleopatra.
Todos ellos aparecen adornados con espectaculares trajes confeccionados con rasos, terciopelos y tisú con llamativos bordados en sedas, oro y pedrería.



Si la Semana Santa lorquina es una de las más coloristas, sin duda una de las más ruidosas es la de Teruel. Aquí los pueblos que forman la conocida Ruta del Tambor y del Bombo como son: Alcañiz, Andorra, Calanda, Híjar, Samper de Calanda, La Puebla de Híjar, Urrea de Gaén, Alcorisa y Albalate del Arzobispo, celebran la Semana Santa con el tradional “Romper la hora”, momento en el que cientos de tambores y bombos comienzan a sonar a la vez, todos los Jueves Santos a las 12 de la noche (excepto en Calanda donde se celebra todos los mediodías del Viernes Santo).
Un toque que en pueblos como La Puebla de Híjar, se vienen celebrando desde hace 300 años.


En Alcorisa, además del toque del Jueves Santo, celebran el Drama de la Cruz en el Monte Calvario, donde más de 300 personas representan los últimos días de Cristo. Al final de la representación tambores y bombos vuelven a sonar en señal de duelo y recogimiento, acompañando a la procesión del Santo Entierro.

En un clima de recogimiento y sobriedad se celebra la Semana Santa en la vallisoletana localidad de Medina de Rioseco, donde el dolor y el sufrimiento de la Pasión y muerte de Jesus , están plasmados en escenas magníficas, esculpidas por los maestros más importantes de la imaginería religiosa de los siglos XV al XVII (Gregorio Fernández, Juan de Juni, Mateo Enríquez, Rodrigo de León, etcétera).
De este último es precisamente la Piedad (s.XV), la talla más antigua de las que desfilan procesionalmente; del s.XVII es El descendimiento de la Cruz, compuesto por siete figuras que representan el momento en el que Jesús es desclavado y bajado de la Cruz; junto a este paso, el de La Crucifixión o Longinos, ambos conocidos entre los riosecanos como los Pasos Grandes.



 Figuras articuladas

Más al norte, en Cangas de Morrazo (Pontevedra) llaman especialmente la atención sus figuras articuladas, como el Cristo del Descendimiento (el Viernes Santo la imagen es desclavada y depositada en una urna de cristal); el paso de Las Caídas, en el que Jesús cae tres veces; el de San Juan y la Verónica, junto a las tres Marías que forman el paso del Santo Encuentro.
Y para terminar este breve recorrido nos vamos al sur, a Málaga, con una tradición de más de cinco siglos. Aquí las figuras de Jesús y María son adornadas con bordados de orfebrería o de talla, creando unas imágenes idealizadas donde el dolor quiere quedar en segundo término. No muy lejos de allí en Iznájar (Córdoba) se celebra una de las fiestas más antiguas de Andalucía, donde el Cristo es portado por unos singulares personajes que cubren sus rostros con caretas de cartón. Sin olvidar otros lugares como Sevilla, Zamora, Lucena, Valladolid...