El Gobierno ha sacado 7.750 millones más del fondo de reserva para pagar la paga extraordinaria de los pensionistas en diciembre. En la llamada hucha de las pensiones quedan ahora 34.221 millones de euros, prácticamente la mitad de los 66.815 millones que tenía el fondo a finales de 2011. Si se mantuviera el ritmo de utilización del fondo registrado en 2014 y 2015, durante 2018 el Fondo de Reserva se agotaría.

En diciembre y en julio la Seguridad Social afronta fuertes necesidades de liquidez en la tesorería. Precisa desembolsar la nómina mensual habitual y la paga extraordinaria de Navidad. Por ello, el pasado lunes la Seguridad Social dispuso de 7.750 millones de euros, la segunda mayor disposición hecha hasta ahora. La primera fue justo hace un año (8.000 millones).

Entre las tres disposiciones en 2015 Empleo ha tenido que desembolsar 14.280 millones para pagar las pensiones, ya que los ingresos por cotizaciones son insuficientes para hacer frente a los pagos previstos.

Esta legislatura se han gastado casi 45.451 millones de euros. Según el comunicado de Empleo, todavía quedan en la hucha 34.221 millones, el equivalente al 3,29% del PIB. Esto supone que en estos cuatro años el fondo se queda casi en la mitad de lo que se encontró.

No son los únicos recursos que ha empleado Empleo para pagar pensiones. Ya en verano de 2012 utilizó los 4.680 millones que se acumulaban en el fondo que contiene los excedentes de la gestión de las antes llamadas mutuas de accidentes de trabajo, ahora mutuas colaboradoras de la Seguridad Social. Esa cantidad ha crecido hasta el pasado julio. En estos casi cuatro años se han empleado 8.130 millones del sobrante de los accidentes laborales para pagar las pensiones.

La primera vez que se utilizó la hucha de las pensiones fue en los últimos meses de 2012. Entonces, ante el desplome del empleo por la segunda recesión de la crisis y la previsible caída de ingresos, el Gobierno cambió la norma que regulaban el acceso a los recursos del fondo de reserva y que limitaban la cantidad a utilizar durante un ejercicio. Ese año ya se registró un déficit abultado en la Seguridad Social, y desde entonces no ha hecho más que crecer.

Estos números rojos llevaron en 2014 a gastar más de 15.000 millones para poder pagar las pensiones, una cantidad similar a la que probablemente se utilice este año si se tienen en cuenta que todavía habrá otra disposición para liquidar el IRPF y el dinero de las mutuas. De mantenerse este ritmo, los recursos del fondo se agotarían a lo largo de 2018.

A pesar de esto, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha anunciado que si gana las elecciones ampliará de dos años a cuatro la exención de cotizar por los primeros 500 euros en los contratos indefinidos. Esta medida y otras reducciones de cuotas, como la de los autónomos, costarán a la Seguridad Social 2.100 millones.