Balnearios, centros termales y salud

El gerontólogo Víctor López García, habla en este nuevo artículo sobre los beneficios de las aguas termales y la balneoterapia para la salud y el bienestar de las personas y sobre todo, para las de más edad.

» Los balnearios y centros termales adquirirán cada vez mayor importancia pues serán excelentes recursos para frenar y paliar las enfermedades crónicas «.

La aplicación del agua como recurso terapéutico se conoce desde la antigüedad. Ya en la época romana, griega, y en la cultura  de otros países como Turquía, Egipto, etc. se ha aplicado el agua como tratamiento curativo.

En la actualidad, la balneoterapia está adquiriendo mucho auge y dichas aplicaciones en centros apropiados combinan la cura por el agua, el descanso, la salud, el contacto con la naturaleza y la diversión.

Hay que reconocer que el agua bien aplicada, a través de sus estímulos  térmico (calor, frio), mecánico (de presión,  de choque, de arrastre, etc.) producen  unos efectos maravillosos sobre el cuerpo, la mente, los nervios y la piel. Otras  veces también se puede  aplicar en forma de bebida o inhalaciones. Esto lo pude evidenciar cuando ejercí como médico asistencial en un balneario de la Selva negra en Alemania.

También en las personas mayores la hidroterapia aplicada con prudencia y método surte unos efectos magníficos.

Algunos países como Alemania, Austria, Suiza y otros países centroeuropeos han ido por delante de nosotros en las instalaciones y en las técnicas de aplicación de las curas por el agua, aunque también es verdad que España se ha puesto al día a este respecto en estos últimos años y cuenta ya en su haber, con más de un centenar de balnearios y centros termales y con más de 2000 manantiales de muy buena calidad.

Los programas que ofrecen dichos centros son muy variados y pueden durar desde un fin de semana a un mes.

Al llegar a un balneario un especialista en hidrología médica determina qué tratamiento es el más adecuado para cada persona y un equipo de médicos, enfermeras, dietistas, fisioterapeutas, esteticistas expertos en hidroterapia se hacen cargo de ella.

Lo ideal seria que en los balnearios además de los servicios comunes y conocidos que se prestan tuvieran también programadas charlas y tertulias sobre la adquisición/ recuperación de hábitos de vida saludables, y en las que se promocione el gran valor de la salud y se eduque o se forme para recuperarla o mantenerla.

Normalmente los balnearios incluyen alojamiento y manutención, pero hay excepciones, si bien estos últimos, disponen de una buena oferta hotelera a su alrededor.

Existe una amplia gama de balnearios, centros termales, manantiales de aguas mineromedicinales, centros de talasoterapia, etc. en nuestro país que se diferencian por el tipo, composición y temperatura de sus aguas, especialidad de las dolencias que tratan, emplazamientos de los mismos, influencia climática incidente, entorno natural, calidad de las instalaciones, oferta lúdica y cultural…  y cada interesado deberá elegir llegado el momento, el que mejor le va, con el correspondiente asesoramiento médico.

En este sentido, los médicos deberían concienciarse de los múltiples efectos beneficiosos que producen los balnearios y centros termales sobre la salud de los usuarios.  Tanto es así, que en algunos países europeos como Alemania los médicos prescriben sus servicios para revitalizar y rehabilitar a sus pacientes.

En el contexto de la medicina del futuro -por el aumento incesante de las enfermedades crónicas y degenerativas y el aumento progresivo de la expectativa de vida- los balnearios y centros termales adquirirán cada vez mayor importancia pues serán excelentes recursos para frenar y paliar las enfermedades crónicas y los males de la civilización y, con sus efectos benéficos integrales repetitivos, se aumentará progresivamente la edad de vida útil de la persona.

Finalmente, durante las estancias balnearias los pacientes -una vez desconectados de la vorágine y prisas de la vida moderna- tienen la oportunidad de reflexionar y de ser conscientes de los errores que están cometiendo contra las leyes y normas de practicar una vida sana, creativa y relajada.

Resumiendo:

La aplicación de los recursos naturales (agua, sol, aire, arcilla, barros, fangos, alimentación adecuada, respiración vitalizante, sueño reparador, paseos, senderismo, relajación, masajes, etc.) y lúdico- recreativos ( juegos, bailes, música, buen ambiente de amistad, convivencia y humor, desconexión de los focos perturbadores estresantes de la vida cotidiana, práctica del turismo cultural,  etc. ) dejan una huella profunda de revitalización y rejuvenecimiento en las personas que acuden a ellos, mejorando incluso, su aspecto externo o su belleza.

En realidad, se trata de la aplicación de un método de medicina naturista integral, por el que en el contexto de la balneología actual, no sólo se intenta que el usuario del balneario recupere su salud y bienestar, sino que cuando vuelva a casa tenga aprendidos los procedimientos para mantenerse sano, a través del seguimiento de un estilo de vida saludable. En este último sentido, como he referido anteriormente, el balneario podría actuar como una escuela de salud.

No cabe la menor duda de que dentro del agotamiento, desgaste, estrés que produce la vida cotidiana, el mejor método para “recargar las pilas “, recuperar las fuerzas y reconquistar el equilibrio de la salud, es recurrir a uno de estos balnearios o centros termales, que tenemos a nuestra disposición en nuestro país.

Sobre el autor:

Victor López García.

Médico Gerontólogo y Vicepresidente de UDP Madrid. Autor del libro “Longevidad extrema: un desafío existencial”, una guía humanista e integrativa muy completa para que las personas mayores (que alcanzan unas edades muy avanzadas) puedan seguir disfrutando de la vida en todo loles ofrece: amistad, familia, cultura, paseos, arte, viajes…

 

 

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