La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, ha comparecido hoy en la comisión de seguimiento del Pacto de Toledo, que comienza sus trabajos para determinar qué medidas se toman para corregir el déficit de la Seguridad Social. En su intervención ha dejado algunas pistas de las medidas que se podrían tomar en la próxima reforma de las pensiones. La ministra ha propuesto que que las reducciones de cotizaciones se conviertan en bonificaciones a la Seguridad Social “para aliviar las cuentas del sistema”.

Otras de las líneas de actuación será la de la contributividad. Hay que “reforzar el carácter contributivo del sistema de reparto”, porque de esta manera se garantizan la equidad y la solidaridad, ha dicho Báñez, es decir, se busca mayor proporcionalidad entre lo cotizado por los trabajadores durante su vida laboral y lo que perciben en el momento de su jubilación.

La ministra no avanzó detalles, pero dejó claro que hay que reforzar el esfuerzo contributivo “entre regímenes”. Es decir, de lo que se trata es de reducir el déficit de algunos regímenes, como el de autónomos, cuyo desequilibrio actual alcanza los 6.600 millones de euros. En aras de avanzar en la separación de fuentes, por otra parte, Báñez sugirió la posibilidad de que sean los impuestos, y no las cotizaciones sociales, quienes financien bonificaciones al empleo, como las tarifas planas, cuyo coste agrava el desequilibrio actual del sistema público de protección social.

Las otras líneas que ha apuntado la ministra son “avanzar en la separación de fuentes”, que no tiene que suponer “un cambio de naturaleza jurídica”. Con estas dos expresiones, la ministra Báñez apunta en una dirección: que las prestaciones de viudedad y orfandad se paguen del presupuesto general sin que eso las convierta en pensiones asistenciales.

La tercera pata de sus propuestas se ha reducido a una frase: “Reforzar la contribución entre regímenes”. Estas palabras técnicas se traducen en buscar que los autónomos coticen más a la Seguridad Social de forma “voluntaria”, aclaran en Empleo.

Hasta aquí las propuestas. La mayor parte de la intervención de Báñez se ha dedicado a defender su gestión en los años anteriores, tratar de tranquilizar a la ciudadanía asegurando que “las pensiones están garantizadas” y a señalar que la caída del empleo es la principal responsable de la situación actual de la Seguridad Social. “El problema principal que atraviesa nuestro modelo de pensiones está derivado de la pérdida de 3,5 millones de empleos”, ha afirmado reiteradamente.

Para tranquilizar sobre las pensiones y asegurar que no hay riesgo alguno, Báñez ha sido contundente: “La única garantía del sistema de pensiones es el crecimiento económico y el empleo. La garantía del sistema es el estado mismo”.