Un artículo de:

Paloma Martínez Macías. Trabajadora Social-Criminóloga

filoari@gmail.com

La era tecnología ha cogido a muchas personas ya con avanzada edad y miran asombrados cómo niños y niñas con apenas 5 años saben poner videos en una tablet ¡parece que han nacido con el manual de instrucciones aprendido!

Pero no hay edad para ponerse manos a la obra y en cuanto a las nuevas tecnologías la variedad es tan amplia que seguro siempre se encuentra alguna acorde a los gustos y necesidades de cada persona.

Mi madre (69 años) y mi tía (78 años) hace uso meses que han aprendido a usar la aplicación whatsAap. Ambas siempre han sido muy tecnofóbicas, de las que afirmaban no saber encender ni el DVD pero yo siempre les decía lo mismo “la lavadora tiene más botones y la manejas perfectamente”.

Y es que aquí ya entra en juego la desigualdad de género y la división sexual de roles donde lo tecnológico siempre se ha visto como masculino pero es y sigue siendo un engaño. Hay mucha tecnología que siempre ha sido usada por las mujeres pero como estaban dentro del plano doméstico se le ha quitado valor: lavadoras, vitrocerámica, lavavajillas, horno, plancha, máquina de coser, etc. Y cualquier persona que haya nacido ya en la era tecnológica le resultaría imposible imaginar que una persona que sepa usar una máquina de coser no sepa usar una cámara digital o un móvil ¡es mucho más sencillo esto último”.

Tanto mi madre como mi tía al inicio pensaron que no serían capaces; a veces nos repetimos tanto a nosotros-as mismos-as “es que soy muy torpe” que terminamos por ni intentar hacer las cosas. Pues en poco más de lo que se tarda en tomar un café ambas estaban escribiéndose con familiares y amigos-as, mandando fotos y audios. Ahora tienen contacto continuo con familia que no vive en la misma zona y amigas que no veían desde pequeñas.

Las redes sociales digitales como Facebook y whatsApp han generado aspectos muy positivos para las personas mayores. Por diferentes circunstancias de la vida (cambios de trabajo, cambios de viviendas, etc.) hemos ido dejando de ver a muchas personas que hemos querido y queremos a lo largo de los años. Usando estas aplicaciones podemos volver a retomar el contacto con antiguos-as conocidos-as, familiares que viven lejos, aquel vecino de la infancia que tanto compartió contigo y hace años que no sabes nada de el, tus amistades, etc. De pronto se abre ante nosotros-as una nueva forma de hacerle frente a la soledad.

Si por ejemplo no sabes leer ni escribir puedes aprender directamente a mandar audios y vídeos, no necesitas nada más para estar en continuo contacto con otras personas.

Y si ya has comenzado y te ves con ganas, hay un abanico amplio de posibilidades como los blog (muchas mujeres han hecho su propio blog con recetas de cocina).

Desde aquí animamos a aquellas personas que todavía son reacios a que lo intenten y si necesitan ayuda y no hay familiares cerca que puedan enseñaros preguntar en vuestra zona. Muchos Ayuntamientos y asociaciones locales suelen tener programas de apoyo digital para personas mayores.

¡ánimo y nos vemos en las redes!