A la hora de escoger el audífono adecuado es fundamental tener en cuenta algunos factores que nos ayudarán a que nuestra elección sea satisfactoria. Desde el nivel de pérdida auditiva, que varía según cada persona y determina qué tipo de audífono debemos usar para volver a escuchar correctamente, hasta los servicios asociados al proceso de compra, en los que deberían incluirse el de adaptación del aparato y el de sus continuas revisiones, existen varias consideraciones que no podemos tomar a la ligera.

Para empezar, es importante entender que solo recuperaremos nuestra audición con total garantía si adquirimos un audífono de calidad; es decir, un dispositivo sanitario disponible en centros especializados y no cualquier aparato amplificador que a la larga acabe dañando nuestra salud auditiva. Por ejemplo, conviene saber que los profesionales audioprotesistas son los únicos expertos que pueden prescribir el uso de audífonos, aunque existen otros mecanismos que puedes consultar para distinguir un audífono de un simple amplificador.

Con esta información aclarada, es necesario acudir a un centro auditivo que ofrezca las máximas garantías y una cobertura nacional (en caso de requerir asistencia fuera de nuestra ciudad); un espacio homologado donde trabajen audioprotesistas titulados y con experiencia, en el que las instalaciones estén en las mejores condiciones y se trabaje con las primeras marcas de audífonos, como las internacionales Siemens o Starkey.

Una vez estemos en nuestro centro, es el momento de conocer el estado real de nuestra audición gracias a una sencilla prueba, gratuita e indolora, llamada audiometría. La importancia de saber cuál es nuestro grado de pérdida auditiva está en poder seleccionar el tipo de audífono que nos convendrá utilizar. Así, si nuestra sordera es grave o profunda, normalmente se nos recomendará el uso de audífonos retroauriculares, adaptados detrás de la oreja; mientras que si es de leve a moderada, utilizaremos audífonos intracanales, alojados en el canal auditivo. Puedes consultar todos los tipos de audífonos entrando en este enlace.

Tras conocer el resultado de la audiometría, el audioprotesista nos proporcionará el audífono o audífonos ideales en cada caso, unos dispositivos pequeños, discretos y fáciles de utilizar que nos devolverán la capacidad de oír. En este punto, es fundamental disponer de atención personalizada y de una serie de servicios exclusivos que complementen la compra y nos ayuden ante esta nueva situación.

Y es que, igual que unas gafas nuevas a las que tenemos que acostumbrarnos, los audífonos también requieren de un proceso de adaptación que varía según la persona. Por ello, los audioprotesistas deben ofrecer a sus pacientes un servicio de adaptación del audífono que les asegure una total comodidad en un plazo de tiempo breve, así como un servicio de revisión periódica y gratuita del aparato y del oído.

Por último, el paciente también debería disfrutar de un entrenamiento auditivo totalmente gratuito para interpretar y comprender todo lo que escucha de nuevo y recuperar así la memoria auditiva.

Solo si seguimos estos consejos a la hora de comprar nuestros audífonos tendremos la certeza de estar dando un paso adelante por nuestra audición.