Once personas pertenecientes a la Red Hogares Verdes recopilaron de forma sistemática toda la publicidad depositada en sus buzones a lo largo de dos meses. Quienes contaban con buzones de publicidad comunitarios también recogieron un ejemplar de cada material depositado en ellos. Los participantes en el estudio residen en La Granja (Segovia), 4.000 habitantes; Villanueva de la Cañada (Madrid), 30.000 habitantes; Segovia, 50.000; Vitoria-Gasteiz y Granada, con  cerca de 250.000; Valladolid, 300.000 y Zaragoza, 700.000 habitantes.

La cantidad de papel depositada en sus buzones en los dos meses ha sido variada, desde los 390 gr recogidos en el hogar de Granada hasta los 2,067 kilos recogidos en el de Valladolid. Los dos hogares que han recogido mayor cantidad de publicidad, además de tener buzón particular, cuentan con buzones publicitarios comunitarios (Segovia y Valladolid). El empleo de estos dispositivos reduce la cantidad de propaganda que llega a los buzones particulares pero, quizá por ser más accesibles para los repartidores, el número de piezas diferentes depositadas puede ser mayor.

Para estimar la cantidad de papel-anuncio recibida anualmente, se ha multiplicado la cifra obtenida para los dos meses que ha durado el experimento por seis. De esta forma, ha calculado que en cada hogar se puede recibir entre algo menos de dos kilos y medio y doce kilos de propaganda al año, en forma de revistas, folletos, carteles, octavillas…

En España hay más de 20 millones de viviendas ocupadas. Suponiendo que por su ubicación en pueblos remotos o urbanizaciones poco accesibles, una cuarta parte de estas viviendas quedaran fuera del alcance de la publicidad postal, tendríamos aún 15 millones de buzones activos.

Si se extrapolan los datos obtenidos en este experimento al conjunto del país (una mera conjetura, ya que los hogares elegidos no constituyen una muestra representativa de todos los buzones postales españoles) se concluiría que los anunciantes colocan entre 23.000 y 180.000 toneladas de papel en nuestros buzones cada año.

Para fabricar una tonelada de papel blanco, de fibra virgen, se necesitan unos 2.300 kilogramos de madera, unos 15.000 litros de agua dulce y 9.600 Kwh de electricidad. Si el papel es reciclado, unos 8.000 litros de agua y 3.300 Kw de electricidad.

¿Qué podemos hacer si no queremos recibir publicidad en nuestros buzones?

Desde la Red Hogares Verdes proponen colocar una pegatina en nuestro buzón, expresando así nuestro deseo de no recibir publicidad, una de las pocas iniciativas que pueden adoptar los ciudadanos, aunque no muy eficaz ya que muchas veces ni repartidores ni anunciantes la respetan.

Por otra parte, en el ámbito local, ya hay algunos municipios que han tomado medidas regulando en sus ordenanzas municipales la propaganda directa en buzones, y reconociendo el derecho a no recibir publicidad no deseada. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Puerto del Rosario, en Canarias, proporciona a los vecinos y comunidades unas pegatinas con el lema “publicidad, no gracias” para que, quien lo desee, pueda colocarlas en su buzón. Introducir publicidad en buzones que cuentan con la pegatina puede ser castigado con sanciones económicas de 600 hasta 1.800 euros.

Fuente:  Blog Hogares Verdes