Desde 2003 se organizan en diferentes localidades españolas cursos de prevención al maltrato a personas mayores. Dirigidos a profesionales de la atención sociosanitaria, cuidadores y familiares, y a los responsables de las diferentes administraciones, estos cursos buscan sensibilizar a la sociedad y establecer protocolos de actuación que prevengan y detecten el maltrato.

Entre los grupos vulnerables a los que afecta la violencia doméstica, quizás el que menos atención suele atraer es el de los mayores, frente los malos tratos hacia las mujeres y niños.

 

Los malos tratos a las personas mayores pueden revestir muchas formas, desde la negligencia y el descuido o abandono en el cuidado diario hasta el abuso físico y psíquico, pasando por la falta de aporte de alimentos o medicación y otros tipos de abuso como el traslado de lugar, el ingreso en instituciones contra su voluntad, apropiación de sus bienes o el permitir a una persona con demencia deambular por las calles sin compañía.

La resistencia a la denuncia por parte de la víctima mayor maltratada es muy grande, son muchos los factores de esto y poco lo que se habla al respecto.

Según datos de la Secretaría de Estado de Seguridad, en el 90% de los casos las personas mayores víctimas de malos tratos no presentan denuncia porque dependen económica y emocionalmente del maltratador.

Todos los expertos coinciden en que el punto de arranque para prevenir y paliar los malos tratos a las personas mayores comienza con la tarea de información y formación a toda la sociedad en su conjunto y a los profesionales que trabajan con las personas mayores en particular.