El Paraje Natural de Tabernas, es considerado el único desierto propiamente dicho de todo el continente europeo, con un paisaje sugestivo y sobrecogedor. A unos 30 km al norte de Almería, se extiende a lo largo de 280 km2 por los términos municipales de Tabernas, Gádor, Santa Cruz, Alboloduy y Gérgal.

Las precipitaciones no alcanzan los 250 m.m anuales y las temperaturas medias superan los 17º C. Las temperaturas en invierno rara vez caen por debajo de cero grados por la noche mientras en el verano, las temperaturas máximas absolutas pueden superar los 45° C y aproximarse a los 50º C a la sombra en los días más extremos.

El paisaje de Tabernas se caracteriza principalmente por la presencia de cárcavas, ramblas y barrancos, donde encontrar la perdiz roja, conejos, liebres, lirones o erizos y cazadores nocturnos como el búho real o el zorro, siendo territorio de caza para el halcón peregrino y el águila perdicera y real.  En los taludes que rodean las ramblas nidifican gran cantidad de aves como la carraca, el cernícalo vulgar, el mochuelo común, la grajilla, el avión roquero, o  el vencejo real.

Entre la flora podemos encontrar plantas efímeras como la raspalengua, matagallos o gamonita, y las más frecuentes como son la escobilla, el esparto y aromáticas como la Artemisa o el tomillo, más difícil es ver la siempreviva rosa, en peligro de extinción.

El desierto de Tabernas se convirtió entre los años 60 y 70 en el principal plató de rodaje del spaghetti western, aunque también se rodaron muchos westerns estadounidenses tras el éxito de las películas del director italiano Sergio Leone como la mítica Trilogía del dólar con Clint Eastwood como protagonista: Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965) y El bueno, el feo y el malo (1966). Hoy, siguen en pie algunos poblados del oeste, donde asistir a la recreación de algunas escenas propias del western.

Pero además de películas de este género, se han rodado otras, como Lawrence de Arabia (1962), Cleopatra (1963), Patton (1970), Conan el Bárbaro (1982) o Indiana Jones y la última cruzada (1989).

El Parque Natural de las Bardenas Reales es un paisaje pseudo estepario esculpido a lo largo de millones de años a causa de la erosión. Situado a poco más de 70 km. de los Pirineos, y muy cerca de Tudela, se divide en tres zonas que, de norte a sur, son: el Plano, tierra de cultivo caracterizada por las elevaciones más suaves; la Bardena Blanca, la más fotografiada y visitada donde se encuentran las principales formaciones Castildetierra y Pisquerra. También en esta zona, definida por cabezos erosionados, barrancos secos y aspecto estepario, existe un Polígono de Tiro que explica el vuelo de aviones militares; y la Bardena Negra, donde el terreno se oscurece dando paso a los únicos bosques de pino carrasco de la zona acompañados de matorral.

El Parque Natural de Bardenas Reales cuenta además con más de 700 km. de caminos, pistas y cañadas, muchas señalizadas, que pueden ser recorridas por los amantes del senderismo y el ciclismo, aunque es recomendable ir acompañados de guías.

La flora y fauna que se puede encontrar es más propia del desierto africano que del norte peninsular, llegando a ser paraíso antaño de cocodrilos y tortugas. Hoy día se pueden observar, águilas, buitres, búhos, avutardas, zorros, gatos monteses, ginetas, anfibios y reptiles, que viven entre matorrales, sisallares, saladares y espartales.

Debido a las temperaturas extremas y a las especiales condiciones del terreno se recomienda evitar visitar este Parque Natural los días de lluvia. La mejor época para adentrarse en Bardenas Reales es entre septiembre y junio. Precisamente el 18 de septiembre se celebra la “Sanmiguelada”, día en el que miles de ovejas de los valles pirenaicos siguiendo la Cañada de los Roncaleses (que une el Valle de Roncal con Bardenas Reales) acceden a esta vasta extensión por el Paso para pastar durante el invierno.

La Comarca de los Monegros tiene una superficie de 2.764,40 kilómetros cuadrados y cuenta con una población aproximada de 20.633 habitantes, distribuidos en 31 municipios. Su capital es Sariñena.

La comarca está rodeada por los ríos Gallego, Ebro y Cinca y las Sierras de Sangarren y Tardienta, en el valle central del Ebro. Se trata de un territorio poco poblado, donde impera el silencio y la tranquilidad.

El término Monegros es una conjunción de las palabras Montes Negros, como se conocía a la zona antes de que sus grandes bosques de pinos y sabinas fuesen talados y se desarrollase el hábitat actual.

El paisaje que muestra es el de un desierto, con cerros, llanuras y barrancos, pero también está salpicado por pequeñas balsas de agua salada que se forman a partir del agua de la lluvia y por los ríos. Estos lagos salinos son un ecosistema único en Europa, donde hasta el 35% de la vida detectada pueden ser nuevas especies, siendo algunas de las poblaciones microbianas analizadas, parientes cercanos a las encontradas en el Ártico y la Antártida o en las remotas estepas asiáticas.

En este desierto, con un paisaje extremadamente árido, viven en condiciones inhóspitas un gran número de plantas y animales, hasta 5.400 especies biológicas, según la Sociedad Entomológica Aragonesa. Zorros, jabalíes, conejos, entre los vertebrados; avutardas, sisones, o alcaraván entre las aves; abundan los anfibios y reptiles, y sólo faltan los peces.