El Día Mundial de los Humedales se celebra cada 2 de febrero para conmemorar la fecha de adopción de la Convención sobre los Humedales (2 de febrero de 1971) en la ciudad iraní de Ramsar, a orillas del mar Caspio. Desde 1997, diversos organismos, ONG, organizaciones conservacionistas y grupos de ciudadanos de todo el mundo realizan cada año actividades para fomentar la concienciación sobre la importancia y el valor de los humedales.
Actualmente, un total de 2.186 sitios de 168 países, que abarcan casi 208,7 millones de hectáreas, están recogidos en la Lista de Humedales de Importancia Internacional, según los datos de la Oficina de la Convención de Ramsar, recogidos por Servimedia.
HUMEDALES ESPAÑOLES
España es el tercer país con mayor número de humedales (74), sólo superada por Reino Unido (170) y México (142). El Parque Nacional de Doñana incluye el humedal español más emblemático, con una superficie de 111.646 hectáreas.

Con motivo del Día Mundial de los Animales, SEO/BirdLife desarrollará más de un centenar de actividades repartidas por 32 provincias españolas hasta el próximo 15 de febrero, como rutas al aire libre, talleres, censos, jornadas de anillamiento de aves, voluntariado, observación de especies, exposiciones, charlas, conferencias y cursos.

SEO/BirdLife destacó que las zonas húmedas de España han sufrido un retroceso de hasta el 60% durante el siglo XX y recalcó que, a pesar de las obligaciones de protección a las que está comprometida España bajo la Convención de Ramsar y pese a lo que dictan las normativas autonómica, estatal y europea, “muchas de nuestras zonas húmedas tienen amenazas graves”, incluso en el caso de los espacios más valiosos y emblemáticos, como Doñana, Las Tablas de Daimiel, La Albufera de Valencia, el Mar Menor y el Delta del Ebro.
Esta ONG indicó que muchos de ellos forman parte de la Red Natura 2000, la gran red de espacios protegidos europeos, que, pese a haber servido para designar los lugares de mayor valor ambiental de España, “aún no ha conseguido convertirse en una herramienta de protección totalmente efectiva, ya que muchos de ellos todavía no cuentan con los planes de gestión obligatorios para asegurar su correcta gobernanza”.
Christopher Briggs, secretario general de la Convención de Ramsar, destacó que, además de la pérdida de agua, la riqueza de las especies silvestres también se ve afectada por la disminución de los humedales. Así, indicó que, según el Índice Planeta Vivo de WWF, las poblaciones de especies de agua dulce han descendido en un 76% en los últimos 40 años años.
“La razón por la que deberíamos preocuparnos más acerca de nuestros humedales es que son nuestra única fuente de agua dulce y el ingrediente esencial de todo el desarrollo. Por consiguiente, debemos educar a las personas de todas las edades para que entiendan que los humedales ya desempeñan un papel en su vida y conseguir que se preocupen por su mantenimiento y restauración con tanta pasión como nosotros”, apuntó.
La Convención de Ramsar recalca que cada ser humano necesita entre 20 y 50 litros de agua al día para beber, cocinar y asearse, que proporcionan los humedales, los cuales “alimentan a la humanidad” porque, por ejemplo, el arroz (cultivado en arrozales que son considerados humedales) es el sustento básico de casi 3.000 millones de personas y el consumo de pescado es de 19 kilos por persona y año.
Además, el 70% del agua dulce que se extrae de los humedales en el mundo se emplea para regar los cultivos y ayuda a impulsar el sector de la agricultura, que mantiene más de 570 millones de cultivos agrícolas.
La Convención de Ramsar destaca que los humedales albergan a más de 100.000 especies conocidas de agua dulce, cifra que aumenta cada año, y proporcionan medios de subsistencia y productos sostenibles, como madera para la construcción, aceite vegetal, plantas medicinales, forraje para los animales y tallos y hojas para la elaboración de tejidos.
SEO/BIRDLIFE

Ante esta situación, SEO/BirdLife anima a la población a apuntarse a las actividades organizadas para tomar conciencia de la importancia de conservar estos espacios. “Interesarse por los humedales es reivindicar la importancia de este patrimonio natural tan valioso, tan frágil y tan importante para nuestro futuro ante las amenazas del cambio climático, el declive de la biodiversidad y la reciente tendencia de separación de la sociedad moderna del campo y el medio natural”, apostilló.