Aunque en los últimos 20 años, la mortalidad y discapacidad por ictus ha disminuido, gracias a la mejora en la detección precoz de los síntomas, en el control de los principales factores de riesgo y en la introducción de nuevas medidas terapéuticas, como las Unidades de Ictus, la trombólisis o la trombectomía mecánica, su incidencia
sigue aumentando. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima en que los próximos 25 años su incidencia se incrementará un 27%.  Pero, ¿qué es un ictus?, ¿qué lo provoca?, ¿cómo podemos prevenir y minimizar sus riesgos?

El médico Jose Antonio Martínez Campos, nos acerca en este artículo las causas que dan lugar al ictus, los distintos daños cerebrales que puede ocasionar y qué es lo que tenemos que tener en cuenta a la hora de su prevención. Además, Jose Antonio Martínez a parte de hablarnos como profesional de la salud también tiene una visión como paciente, ya que sufrió un ictus postraumático en 1983.

El autor
Jose Antonio Martínez Campos

Licenciado en Medicina y cirugía por la Universidad Complutense de Madrid.

Médico especialista en atención primaria y comunitaria. Centro de Salud Navalcarnero.

Director Médico del Centro Socio Sanitario Virgen del Socorro en Villamanta.

Tutor honorífico de la Universidad Rey Juan Carlos.

Entre otros muchos cursos y formación, Máster europeo en manejo de diabetes mellitus tipo 2 por la Universidad de Alacá de Henares. [divider]

Según la Real Academia Española, el ictus es una enfermedad cerebral de origen vascular que se presenta de un modo súbito.

Estamos ante una de las mas importantes y limitantes enfermedades que pueden afectar a las personas y más en concreto, a las personas mayores de 65 años.

Cuando se sufre un ictus, el daño cerebral que se produce puede ser irreparable y dejar secuelas graves, creando discapacidad, en muchos casos una dependencia absoluta de actividades de la vida diaria con el menoscabo a la calidad de vida del paciente y la alteración de toda la esfera psicosocial que le rodea, afectando a familiares, pareja, amigos, etc.

Tras sufrir un ictus, aproximadamente un tercio de los pacientes se recupera totalmente, otro tercio queda con secuelas y otro tercio fallece. Además, el 25% de las personas que padecen un ictus pueden sufrir un evento fatal  durante los primeros 30 días.

Por todo ello, el ictus constituye, en la actualidad, uno de los problemas de salud pública más importantes. Siendo la tercera causa de muerte en el mundo occidental, la primera causa de invalidez permanente entre las personas adultas y una de las principales causas de déficit neurológico en las personas de mayor edad.

 

Un déficit neurológico es una anomalía funcional de un área del cuerpo. Esta alteración funcional se debe a una disminución del funcionamiento del cerebro, la médula espinal, los músculos o los nervios. Por ejemplo, reflejos anormales, incapacidad para hablar, disminución de la sensibilidad, pérdida del equilibrio, problemas con la actividad mental, cambios visuales, problemas para caminar o sufrir debilidad en los brazos y piernas.

Dependiendo de que área este afectada se presentaran unos u otros síntomas o signos.

El ictus en cifras

Prevalencia

  • Entorno al  4 % en la población mayor de 64 años.
  •  De 65 a 74 años es más frecuente en varones.
  •  A partir de los 75 más frecuente en mujeres.

Mortalidad

  • En Europa es la tercera causa de muerte. La primera causa de mortalidad en la mujer.
  • En España es la primera causa de muerte en mujeres y segunda en hombres.

Morbilidad

  • El 33 % de las personas que padecen un ictus requieren de rehabilitación.
  • El 33 % presenta discapacidad para alguna actividad básica de la vida diaria.
  • El 20 % de los pacientes que han sufrido un ictus son dependientes a los seis meses.
  • El 10 % evoluciona a demencia en los tres meses siguientes.
  • Otros Problemas secundarios adquiridos derivados del ictus se refieren a: epilepsiaespasticidadincontinencia urinaria, problemas intestinales, úlceras de decúbito,  problemas de estress , depresion,  afectacion de la esfera biopsicosocial, etc.
  • Alteraciones en la esfera de la familia, rol del cuidador, etc.

¿Cuál es la principal causa del ictus?

La principal causa de Ictus es la falta de control sobre los factores de riesgo cardiovascular (FRC) modificables.

Los factores de riesgo cardiovascular no modificables como la edad, enfermedades genéticas, coagulopatias,   etc  no podemos modificarlos y aportan un riesgo de por si que no podemos disminuir modificando hábitos.

Hipertension arterial (hta), dislipemia, sedentarismo y obesidad, tabaco, diabetes mellitus serian los más importantes a controlar.

La inactividad física o la falta de ejercicio en nuestro día a día, es considerado como uno de los mayores factores de riesgo en el desarrollo de una enfermedad cardíaca.

De esa manera, realizar actividades físicas como salir a caminar o pasear al menos media hora al día, nos ayudara a controlar  los factores de riesgo cardiovascular más importantes

¿Hay distintos tipos de ictus?

Existen dos tipos principales de ictus: el Ictus isquémico y el Ictus hemorragico.

Ictus isquémico

Hablamos de ictus isquémico cuando nuestro cerebro sufre una interrupción súbita e inmediata del flujo sanguíneo de una manera anormalmente brusca, lo que genera la aparición del infarto cerebral.

Una de las causas más frecuentes que provocan el infarto cerebral o ictus isquémico es la arterioesclerosis (placas de ateroma), que supone el estrechamiento (estenosis) de las arterias y que puede llevar hasta la oclusión del vaso sanguíneo, impidiendo el flujo de la sangre por la arteria así afectada.

Otra causa habitual, es también la provocada por la formación de un émbolo, una masa sólida, líquida o gaseosa que se libera dentro de los vasos y que es transportada por la sangre a un lugar del organismo distinto del punto de origen, fundamentalmente procedente del corazón u otras arterias (como la bifurcación de las carótidas o del arco aórtico), pudiendo provocar una embolia (oclusión o bloqueo parcial o total de un vaso sanguíneo por un émbolo). La causa mas frecuente es  en la fibrilación auricular , por trombos que se forman en la aurícula izquierda,  por ello la necesidad de utilizar tratamientos anticoagulantes como el sintrom.

Ictus hemorrágico

Por su parte, el Ictus hemorrágico más conocido como derrame cerebral o hemorragia cerebral, se origina por el debilitamiento o la rotura de un vaso cerebral, provocando la extravasión o escape de la sangre en el encéfalo.

Esa rotura puede ser espontánea, traumática o por un aneurisma cerebral (protuberancia en forma de globo que surge en una o más arterias cerebrales, producto de un debilitamiento de la pared del vaso).

Pero, ¿qué conlleva la rotura de un vaso cerebral? la rotura provoca hemorragias epidurales ( cuando la sangre se acumula por encima de la membrana resistente y fibrosa que rodea el cerebro, llamada duramadre) o hemorragias subdurales (cuando el cúmulo de sangre se produce en la zona existente entre las dos membranas que cubren el cerebro: la aracnoides y la duramadre). Dichas hemorragias conllevan un efecto “masa” secundario , generando déficits neurológicos por compresión de áreas del encéfalo .

Otros fenómenos que se producen por la afectacion del vaso sanguíneo son procesos que generan estenosis (estrechez o estrechamiento de un orificio o conducto) por fenómenos compresivos sobre la pared vascular: abscesosquistestumores y otros.

¿Qué se siente al sufrir un ictus?

Los síntomas del ictus generalmente se producen de forma brusca e inesperada y, aunque su tipología depende del área del cerebro que se vea afectada, los principales, según la Sociedad Española de Neurología (SEN), son cinco:

  • Alteración brusca en el lenguaje, con dificultades para hablar o entender.
  • Pérdida brusca de fuerza o sensibilidad en una parte del cuerpo. Generalmente
    afecta a una mitad del cuerpo y se manifiesta sobre todo en la cara y/o en las
    extremidades.
  • Alteración brusca de la visión, como pérdida de visión por un ojo, visión doble o
    incapacidad para apreciar objetos en algún lado de nuestro campo visual.
  • Pérdida brusca de coordinación o equilibrio.
  • Dolor de cabeza muy intenso y diferente a otros dolores de cabeza habituales.

¿Cómo minimizar el riesgo de sufrir un ictus?

Para minimizar el riesgo de sufrir un Ictus, ya que la propia edad lleva implícito un aumento del riesgo, es necesario controlar los factores de riesgo cardiovasculares, puesto que son estos los que mas influyen en la producción del ictus.

  • Hipertensión arterial
  • Dislipemia
  • Sedentarismo y obesidad
  • Tabaco y tabaquismo
  • Diabetes mellitus

Controlando estos cinco frcv, se disminuye el riesgo asociado por cada patología,  dejando el riesgo lo más bajo posible, acercándonos al propio de la edad.

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Este artículo forma parte del programa “Hablamos de nuestra salud” que realizamos en colaboración con Pfizer. El contenido es responsabilidad exclusiva de MayoresUDP.