El Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) ha ratificado su decisión de repartir los tres lotes del programa de los viajes para jubilados entre la Unión Temporal de Empresas (UTE) Mundosenior, participada por Viajes Halcón (del grupo Globalia) y Viajes Barceló, y la UTE Mundiplan, integrada por Iberia, Alsa, Gowaii y IAG7 Viajes.

Fuentes del Imserso han explicado que a partir de ahora las UTEs implicadas tienen un plazo de diez días hábiles para presentar alegaciones, según los plazos recogidos del proceso. Si Mundosenior no recurre esta decisión, los viajes podrían comenzar a venderse a finales de este mes.

El Imserso ha trasladado a ambos grupos que son adjudicatarios de los lotes anunciados previamente, Mundosenior, de dos (costas e interior) y Mundiplan, de uno, (Baleares y Canarias), una vez recibida la documentación solicitada a esta última UTE y la confirmación de que se ajusta a los requerimientos del programa. La documentación requerida a Mundiplan se recibió dentro del plazo, a finales de la semana pasada, y a última hora del martes se notificó la decisión para poder empezar a vender los viajes cuánto antes, señalan desde el Imserso.

La mesa de contratación de los viajes para mayores del Imserso propuso a finales de septiembre repartir su gestión para los dos próximos años entre Mundosenior y Mundiplan, después de que el Tribunal Central de Recursos Contractuales anulara la adjudicación íntegra a Mundosenior, como consecuencia de un recurso que había presentado el grupo liderado por Iberia.

No obstante, fuentes cercanas a Mundosenior han señalado que la UTE va a solicitar la vista del expediente para que lo estudien sus asesores y abogados, y “no descarta cualquier acción, incluso judicial”, dado que sigue considerando que la oferta de Mundiplan rebaja la calidad de los viajes. Según dichas fuentes, el reparto decidido por el Imserso obligará a los jubilados a viajar de madrugada y en peores condiciones dado el alto número de vuelos nocturnos (más del 19% de los vuelos, unos 1.600) y obligaría a desviar parte de los viajeros de Canarias a Baleares por la falta de plazas hoteleras.