Los visitantes podrán disfrutar de la exposición fotográfica “Monasterio de Piedra, ayer y hoy”.

La llegada del periodo estival en el Monasterio de Piedra, enclave singular en la Comarca de Calatayud (Zaragoza), viene marcada este año por un aumento significativo del caudal del río Piedra que se ha cuadriplicado en el último semestre gracias a las abundantes lluvias. Según indica la Confederación Hidrográfica del Ebro, el 4 de enero el caudal del río era de 0,41m³/s y el nivel de 0,10m. A 21 de junio el caudal estimado era de 1,61 m³/s y el nivel de 0,18m.

Las temperaturas templadas y las precipitaciones de la primavera han contribuido a una exuberante floración en el entorno del Piedra. El agua, protagonista omnipresente del Parque, fluye de manera abundante por las cascadas y ofrece al visitante una sensación de frescor que invita a pasear y disfrutar del aire libre.

El verano es una época de gran afluencia de visitantes. Los niños han finalizado el colegio y muchos padres eligen nuestro complejo para disfrutar de unos días en familia, lejos del bullicio de la ciudad y en un entorno natural. Además del frescor del Parque, fruto de su microclima especial, pueden descubrir el arte cisterciense y barroco que atesora nuestra abadía o asistir a las exhibiciones de vuelo de aves rapaces. Además, con motivo de nuestro 800 Aniversario, cuenta con una exposición temporal de diferentes obras de arte y objetos relacionados con la historia del Monasterio, que completarán su visita” comenta José Pont, director general de Monasterio de Piedra.

Durante el verano los visitantes podrán disfrutar de la exposición fotográfica “Monasterio de Piedra, ayer y hoy” conformada por una serie de fotografías antiguas que pueden ser admiradas en el mismo entorno en el que se realizaron, algunas tomadas hace más de un siglo. La muestra se enmarca dentro de las actividades conmemorativas del 800 Aniversario del Monasterio de Piedra y supone un atractivo adicional en la visita del Centro Turístico.

En diferentes puntos del complejo, se han colocado distintos paneles explicativos en los que el visitante puede ver, a través de fotografías antiguas, cómo era hace años ese paisaje o edificio. Resulta curioso comprobar que, a pesar de que en algunos casos la fotografía está tomada hace más de 120 años, el entorno se conserva prácticamente igual, tal es el caso de la Cascada Trinidad o de espacios arquitectónicos como la Puerta del Palacio Abacial o el Refectorio.

Sin embargo, la acción de la propia naturaleza también ha transformado la belleza de algunos de los parajes más espectaculares del Parque como la Cascada Iris, donde la fuerza del agua ha ido erosionando la roca modificando su geomorfología con el paso de los años.

Según explica Jose Ponteste verano llegamos al ecuador de nuestro 800 aniversario y, con esta exposición, queremos poner de manifiesto que la renovación y transformación de nuestro complejo para adaptarnos a las demandas de nuestros clientes, siempre han ido de la mano del respeto a nuestro entorno”.