Más de cuatro millones de ciudadanos mayores de 75 años no son contemplados en las estadísticas nacionales sobre nuevas tecnologías.

La brecha digital en las personas mayores (65-74 años) se ha reducido de forma importante en los últimos seis años, según la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de la Información y Comunicación en los hogares 2013 del Instituto Nacional de Estadística. Aun así, el colectivo de mayores de 65 años es el que menos utiliza las nuevas tecnologías.

Pero los datos del INE esconden una realidad triste: no contemplan a las personas mayores de 74 años. Para el INE, los mayores de 74 años son irrelevantes tecnológicamente hablando, y es en estas edades donde menos contacto y uso de las nuevas tecnologías existe. Estamos hablando de 4.280.000 personas según los datos de población del INE a 1 de enero de 1013.

Para el presidente de Unión Democrática de Pensionistas, UDP, Luis Martín Pindado, “es incomprensible que se consideren irrelevantes las opiniones de más de cuatro millones de ciudadanos, quizás los que más necesiten de atención en este sentido para evitar la exclusión tecnológica”.

Los ciudadanos de más de 75 años viven solos en mayor proporción que el resto de la población. También tienen tasas mayores de dependencia y menores relaciones sociales que otros grupos de población. Igualmente, tienen menores niveles de estudios, lo que dificulta igualmente el aprendizaje del uso de las nuevas tecnologías.

Participantes de un taller en Santander

Participantes de un taller en Santander

No obstante, el aprendizaje de muchas herramientas que se encuentran en la web sería de gran utilidad para la realización de múltiples gestiones, tanto administrativas como de ocio, así como supondría la posibilidad de abrir nuevas ventanas al mundo, cultivar nuevas amistades y establecer nuevos canales de comunicación con amigos y familiares que ayudarían a romper con el aislamiento y la soledad no deseada.

Los beneficios del buen uso de la red y del conocimiento de sus múltiples aplicaciones deben extenderse a toda la población, sin exclusiones por razones de edad. También en edades avanzadas es recomendable el conocimiento y uso de las nuevas tecnologías. Pero el aprendizaje de las mismas debe contemplar las características especiales de estos grupos de población. Los cursos presenciales y on line, así como las jornadas de sensibilización ayudan a evitar la exclusión tecnológica de un gran número de ciudadanos.

En esta línea, Unión Democrática de Pensionistas, UDP, Fundación Cibervoluntarios y Fundación Vodafone España llevan varios años trabajando en proyectos formativos de iniciación para personas mayores, y comprobando que las TIC mejoran aspectos cotidianos de su vida en diversos aspectos como el ocio, participación, información, comunicación, independencia, autoestima… entre otros programas, se realiza “Soy mayor y me gusta navegar”, en el que se realizaron 164 cursos/talleres llegando a 1.490 personas en total, de más de treinta localidades distintas de toda España.

Durante este año 2014 el programa esta enfocado en la sensibilización y divulgación del aprendizaje de nuevas tecnologías entre la población mayor. Así, se esta trabajando en la preparación y realización de 50 eventos en todo el territorio nacional con los que llegar de forma directa a 5.000 personas mayores y de forma indirecta a más del doble a través de acciones de difusión y divulgación de la actividad en medios y redes sociales.

No obstante queda mucho trabajo por delante. Desde las organizaciones de mayores se debe presionar a las administraciones y empresas para dediquen más recursos a esta tarea de formación especializada.

También son necesarios programas de formación de formadores, donde voluntarios jubilados con conocimientos básicos puedan introducir a otros mayores en el mundo de las nuevas tecnologías. En esta línea trabajan desde la Fundación La Caixa, y su programa Gente 3.0.

“Queda muchísimo por hacer en este sentido, pero no podemos permitir la exclusión digital de millones de personas por falta de formación, por desidia, o por considerar que a determinadas edades ya no hay nada que hacer” concluye el presidente de UDP Luis Martín Pindado.

 

 

 

Pie de foto. Participantes del taller de genealogía digital “Detectives del Tiempo”