La Asamblea de Madrid ha aprobado una proposición no de ley para que los pacientes puedan hacer testamento vital en los centros de salud y los hospitales. La propuesta se sustenta en cinco puntos.

El testamento permite especificar qué tratamientos y cuidados quiere recibir si llega una situación en la que no sea capaz de expresarlo personalmente: reanimar o no, sondar, donar los órganos… el uso de este derecho de aún no ha cristalizado en la sociedad.

Según informa El País, a partir de ahora los ciudadanos van a poder hacer el testamento vital en los centros de salud y los hospitales. Es decir, se va a informar al médico de cabecera. En la actualidad hay que pedir cita en el Registro de Instrucciones Previas, en la calle Sagasta. Apenas hay 16.000 personas registradas en ese banco de datos.

Además, las instrucciones del paciente en caso de riesgo de muerte se van a incluir directamente en el historial médico del paciente. De forma que, desde cualquier centro sanitario, un médico puede tener acceso a esa información telemática. La diputada de Podemos Carmen San José, doctora e impulsora del texto, recordó que en Madrid solo ha hecho testamento vital 2,2 personas de cada 1.000, frente a 7,7 personas de cada 1.000 en Barcelona. E indicó que, cuando se pregunta a los madrileños si están de acuerdo en que se ayude a morir, el 80% es favorable (un 60% entre los católicos).

El Observatorio de Humanización de la Asistencia, de nueva creación y con otras labores añadidas, se encargará de velar de que se cumplan estas medidas de muerte digna. Podemos quería que se fundase otro observatorio, pero accedió al cambio.

La Asamblea insta también al Gobierno a que extienda a otros hospitales los cuidados paliativos para menores. Hoy solo dispone de una unidad el hospital Niño Jesús. E insta a que se aumente el número de profesionales que atienden a quienes agonizan en su casa, “para favorecer que las personas en el proceso final de su vida puedan continuar en su entorno habitual”.