Aunque estemos familiarizados con algunas enfermedades que afectan a nuestro oído como la otitis, la pérdida auditiva o incluso los acúfenos, existen otras muchas que también dañan al sentido del oído y que quizás no hayas oído hablar de ellas.

El oído es un órgano complejo y sensible. Es por ello, que tratar las enfermedades del oído suele ser bastante delicado. Cuando el conjunto de sus órganos se daña, algo nos indica que nuestro sistema auditivo no funciona cómo debería.

El oído nos dota del sentido del equilibrio y es el órgano que nos permite escuchar todos los sonidos que nos rodean. Cuando no escuchamos esos sonidos con claridad algo está fallando en nuestra salud auditiva. Puede que esa interrupción se deba a que la comunicación entre el oído externo y el interno no sea la correcta a la hora de transportar ese sonido.

Estas son las enfermedades del oído que quizás no te suenen pero que también afectan a la salud de nuestros oídos. Te explicamos cada uno de sus síntomas y cómo se manifiestan.

  • La cofosis o anacusia es una disfunción auditiva muy poco común. Se manifiesta cuando el paciente no percibe ningún tipo de sonido, o bien debido a causas genéticas, por enfermedad, tras sufrir un traumatismo o por la exposición al ruido durante un período largo de tiempo. La ingesta de algunos medicamentos puede ser otra de las causas que dañe al nervio auditivo. Esta pérdida total de audición tiene dos vertientes: unilateral (afecta a un solo oído) o bilateral (se produce en los dos oídos). Un audífono, una prótesis auditiva o un implante coclear son las soluciones para corregir la cofosis.
  • Los agentes externos perjudican a veces la salud de nuestros oídos. La exposición a ellos es otra de las causas de padecer algún tipo de enfermedad del oído como por ejemplo el osteoma. Este tumor benigno aparece en el hueso del tímpano generalmente por la exposición continua el agua fría. Hipoacusia gradual, infecciones en el oído externo o pequeñas molestias son algunas de las consecuencias de sufrir un osteoma. En los casos más graves, cuando el osteoma aumenta de tamaño, se requerirá la intervención quirúrgica.
  • La piel que cubre nuestros oídos también puede verse infectada y derivar en una pericondritis. El cartílago acumula pus en su interior y en el pericondrio provocando fiebre, dolor o enrojecimiento de la piel. Cuando esta infección no se trata correctamente puede provocar condritis.

La sensibilidad del oído hace que queramos evitar pasar por el mal trago de padecer alguna de estas y otras enfermedades más comunes del oído. Tan importante es conocer las enfermedades del oído como poner solución a tiempo a los problemas auditivos. Es por ello que Audifón sigue trabajando por la importancia de la prevención y de las revisiones anuales del oído. En los centros auditivos Audifón podrás realizarte una audiometría y saber en qué punto se encuentra tu audición.