Todos nos vamos haciendo mayores, es ley de vida, pero podemos hacer que este dogma sea un poco más flexible ¿Cómo? gracias a la ayuda del ejercicio físico. Ya tengas 40, 50, 60,70 años el refranero español siempre nos ayuda y es que siempre es mejor empezar tarde que nunca.

Ahora bien ¿porque empezar a entrenar a estas edades? (y en concreto y de forma ideal antes de los 40 años) La razón principal se encuentra en que conforme nos hacemos mayores vamos perdiendo masa muscular principalmente, además de otras capacidades como la resistencia, fuerza máxima, y otros factores asociados a la edad. En este sentido  el entrenamiento de fuerza y el entrenamiento de alta intensidad nos ayudan a paliar estas pérdidas, pudiéndolas o bien casi mantener nuestra composición corporal en algunos casos o ayudar a disminuir la pendiente de perdida.

No obstante ¿Significa esto que todo el mundo debe entrenar de la misma manera? ¿Entrenará igual un ciclista de 50 años que lleva toda su vida entrenando, que una persona de 40 años que prácticamente ha tenido un estilo de vida sedentario durante toda su vida? Obviamente la respuesta será un rotundo NO y por ello es  muy importante el papel de la personalización en el entrenamiento y la nutrición.

Pero podemos tener pequeñas claves en este sentido más generales como son recomendaciones nutricionales y es importante destacar en este sentido el papel de la proteína ya que si queremos aumentar o mantener nuestra masa muscular será necesario un buen aporte de proteína (los requerimientos por tanto serán mayores que en personas sedentarias, de hecho nos encontramos recomendaciones desde los 1,2 g de proteína por kg de peso hasta los 2g/kg de peso).

No obstante pensarás que existen muchas personas mayores que ya tienen un estado de edad avanzada y no pueden apenas moverse, ¡Pues también hay una alternativa para ellos! Podemos recurrir a determinados recursos como puede ser el trabajo/entrenamiento con electro-estimulación, esto nos va a permitir producir un estímulo que  añada una carga de entrenamiento a su estilo de vida y en consonancia con una adecuada nutrición producir mejoras.

Otra  alternativa es el uso de plataformas vibratorias para otro tipo de objetivos como pueden ser la osteoporosis y mejorar la salud ósea, entrenamiento en piscina para mejorar la movilidad de nuestras personas mayores, que al hacerse en un medio con una menor sensación de peso por la hipogravidez, los movimientos son más sencillos de realizar.

Entrenamientos con escaleras de agilidad  dibujadas en el suelo para evitar el peligro de un tropiezo y así posibles caídas, En definitiva, la clave está en recurrir a profesionales adecuados que no se asesoren y busquen la mejor solución para nuestro contexto particular. Por lo tanto y para concluir lo importante sería:

  • realizar ejercicio desde jóvenes y no dejarlo.
  • combinar trabajo de fuerza y alta intensidad para evitar esas pérdidas asociadas a la edad.
  • tener una correcta alimentación. Con ello podremos tener un buen estado de salud y una gran calidad de vida.

¡Así que vamos a ello!

Artículo de Gabriel Garrido entrenador personal en Entrenarme