La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa devastadora con consecuencias personales, sociales y económicas generalizadas, y aunque afecta principalmente a las personas mayores, la demencia no constituye una consecuencia normal del envejecimiento.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo entero hay unos 47,5 millones de personas que padecen demencia, y cada año se registran 7,7 millones de nuevos casos. La enfermedad del Alzheimer, que es la causa de demencia más común, acapara entre un 60% y un 70% de los casos.

De esa manera, los científicos de la Universidad de Toronto y Baycrest Rotman Research Institute (RRI) han desarrollado un estudio centrado en las fases iniciales de la demencia. Dichos científicos han descubierto un potencial de imágenes cerebrales para la demencia y que ilustra que los cambios en la estructura cerebral pueden ocurrir años antes del diagnóstico de la enfermedad, incluso antes de que los individuos noten sus propios problemas de memoria.

Un estudio pionero, publicado el 8 de mayo en la revista Neurobiology of Aging, en dónde se han analizado a personas mayores que vivían solas o sin ningún tipo de asistencia en la comunidad de Toronto y que no tenían ningún conocimiento de tener problemas de memoria importantes, pero que obtuvieron calificaciones inferiores al valor normal, en una prueba de detección de demencia.

Dentro de este grupo de personas mayores, los investigadores también encontraron menos tejido cerebral en la misma subregión del cerebro donde se origina la enfermedad de Alzheimer (la corteza entorrinal anterolateral localizada en el lóbulo temporal del cerebro).

Potencial predictor de imágenes cerebrales  en personas mayores que no tienen un diagnóstico de demencia:

Este estudio es el primero en medir esta subregión cerebral particular, en personas mayores que no tienen un diagnóstico de demencia o problemas de memoria que afecten en su rutina diaria. También es el primer estudio que demuestra que el rendimiento en la prueba de detección de la demencia de la Evaluación Cognitiva de Montreal (MoCA) está vinculado al volumen de esta subregión, junto con otras regiones cerebrales afectadas de manera temprana en el transcurso de la enfermedad de Alzheimer.

“Este trabajo es un primer paso importante en la determinación de un procedimiento para identificar a las personas mayores que viven de forma independiente en el hogar sin quejas de memoria y que pueden estar en riesgo de demencia”,  ha explicado el doctor Morgan Barense del Departamento de Psicología de la Universidad de Texas.

Detección temprana a las personas mayores en riesgo:

El equipo de investigadores ha estudiado a 40 personas cuyas edades oscilaban entre los 58 y los 81 años que viven de manera independiente o con un cónyuge en la casa. Todos los participantes fueron evaluados en el MoCA, y los que reflejaron una puntuación por debajo de 26, la cual indica un problema potencial en la memoria y las habilidades del pensamiento, se compararon con los que obtuvieron una puntuación de 26 o más.

Para la Dra. Rosanna Olsen, “la detección temprana de estas personas en riesgo tiene el potencial de facilitar el desarrollo de fármacos u otras intervenciones terapéuticas para la enfermedad de Alzheimer”. Primera autora del estudio, científica RRI y profesora asistente en el Departamento de Psicología de Universidad de Toronto también ha comentado que “esta investigación también se suma a nuestra comprensión básica del envejecimiento y los mecanismos tempranos de la enfermedad de Alzheimer”.

Por otro lado, el doctor Barense, comentó que “el MoCA es bueno en el diagnóstico de deterioro cognitivo leve (MCI) (una condición que es probable que se convierta en la enfermedad de Alzheimer)” y están viendo además, “que se puede identificar MCI en personas que no son conscientes de una disminución de su memoria y habilidades de pensamiento”.

 

Fuentes:

Baycrest

OMS

Pixabay