Las personas mayores somos en gran medida usuarios de la sanidad pública (94,4%), hasta el punto de que el 73,8% de los mayores encuestados afirman que nunca utilizan la sanidad privada. Estos datos se desprenden del Informe Mayores UDP del mes de abril, dedicado a testar la opinión de los mayores sobre la sanidad pública.

La valoración general es positiva. Así, la mayoría de la población mayor (69,3%), siete de cada diez, considera la sanidad pública española buena o muy buena, el 21,8% regular y el 8,1% mala o muy mala.

En comparación con años anteriores, los usuarios mayores de la sanidad pública han experimentado un deterioro de la misma. Más del 30% (30,3%), declaran que la atención recibida ha sido peor que en años anteriores. Y el 50% declara que ha sido igual. Tan solo el 14% considera que la atención ha mejorado.

Las quejas más reiteradas se refieren a las listas de espera. La mayoría de personas mayores (67,7%), considera que tanto los análisis y demás pruebas diagnósticas se realizan con retraso, mucho (31,2%) o algo (36,5%). Otro tanto (70,3%) considera igualmente que las operaciones e intervenciones quirúrgicas se realizan con retraso, mucho (34,4%) o algo (35,9%).

Para el 71% de las personas mayores los plazos para hacer los análisis, radiografías, escáneres y demás pruebas diagnósticas suponen un riesgo importante (36,4%) o relativo (34,6%) para su salud y vida. Mientras que al 76,1% las personas mayores que opinan que los plazos en las operaciones y demás intervenciones quirúrgicas suponen un riesgo importante (39,5%) o relativo (36,6%) para su salud y vida.

Por último, se ha preguntado a los mayores sobre la necesidad de ampliar los geriatras en los hospitales. Gran parte de los encuestados (73,7%) creen que en los hospitales se necesitan más médicos especializados en la atención a personas mayores (geriatras), frente al 11,0% que creen que no.