Poder revivir cada momento y cada recuerdo de nuestra vida es fundamental para disfrutar plenamente del día a día. Esos momentos también van asociados a la escucha de los sonidos que nos rodean, por lo que cuando esa escucha no se percibe con claridad, nos encontramos ante los primeros síntomas de pérdida auditiva.

Esta dificultad para oír correctamente guarda una relación con el desarrollo cognitivo. El paso del tiempo y la edad son dos de los factores que causan la aparición de la pérdida auditiva, y por tanto los primeros signos de falta de memoria. La edad, el oído y el cerebro caminan a la par. A la vez que nuestro cuerpo envejece, también lo hace nuestro oído y nuestra capacidad cognitiva. Por eso, con los años nos cuesta mucho más oír.

Esta relación entre la pérdida auditiva y la memoria se debe a que el cerebro realiza un sobreesfuerzo al procesar el sonido con cierta dificultad. Esta barrera afecta a la disminución de la memoria activa y a la comprensión de la información. El ritmo en el deterioro cognitivo es mucho más acelerado en las personas que les cuesta escuchar. Las dificultades para oír correctamente pueden afectar a nuestra capacidad cognitiva, a la concentración o a llevar a cabo tareas rutinarias de organización.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la pérdida auditiva afecta al 8% de la población mundial y “cada tres segundos alguna persona desarrolla algún tipo de demencia en el mundo” según la Confederación Española de Asociaciones de Familiares de Alzheimer (CEAFA). En España la cifra de personas con alzheimer es de 4,5 millones, con vistas a triplicarse de cara al año 2050.

El ritmo de avance podría ser más lento con determinados tratamientos, los cuales ayudarían a ralentizar este riesgo de pérdida de memoria. El uso de audífonos es una herramienta para volver a escuchar y para poder recordar siempre mientras percibes todos los sonidos que hay a tu alrededor.

Los expertos han determinado que la pérdida auditiva y la falta de memoria pueden desarrollar un aspecto social. Cuando el diagnóstico se traduce en un caso de pérdida auditiva, el paciente corre el riesgo de aislarse socialmente y desarrollar algún tipo de trastorno cognitivo.

Desde la labor de concienciación social de Audifón se trabaja para evitar que las personas que padecen pérdida auditiva convivan en aislamiento y sufran de demencia. Que los problemas auditivos no sean una barrera para la comunicación con otras personas.

Por ello, son fundamentales las revisiones periódicas del oído. Y sobre todo en edades más avanzadas donde se empiezan a olvidar momentos o tareas. A través de una audiometría clínica podrás saber en qué estado se encuentra tu audición.

Solicita ahora tu audiometría gratuita en los centros auditivos Audifón si has notado que tu audición no es la correcta. Acude a tu centro auditivo más cercano y comprueba tu salud auditiva.