Hasta el 29 de enero de 2017, bajo el título `Arte y Naturaleza den la Prehistoria´ se reúnen en las salas del Museo de la Evolución Humana de Burgos, una selección de 127 calcos y láminas de la colección de arte rupestre que se conserva en el archivo del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

En ella se exponen parte de estos calcos en un ambiente similar al de las cuevas que dieron cobijo a nuestros antepasados, donde fueron creados. Grafito, tinta china sobre papel de diversos gramajes, carboncillo o aguadas a color son algunas de las técnicas que se aplicaron para realizar las miles de copias que conforman el conjunto iconográfico. La colección representa tanto pinturas paleolíticas, como de arte levantino y esquemático de toda la geografía española.

La cueva de Penches, Valdelacueva (Burgos), la cueva de La Vieja (Albacete), el Tajo de las Figuras (Cádiz), Los Letreros (Almería), El Pindal, (Asturias), El Castillo (Cantabria), el abrigo grande de Minateda (Albacete), la zona de Morella la Vella o la Valltorta (Castellón) son algunas de las ubicaciones originales de los obras expuestas.

El recorrido se inicia con la representación de los diferentes motivos que inspiraron al ser humano como los animales, o incluso la imagen que el hombre tiene de sí mismo, adornados en ciertas ocasiones por signos y símbolos de diversa interpretación. Destacándose copias de escenas completas encontradas en distintos parajes que dan idea de la expresión artística de sus autores. Algunas representaciones de arte rupestre no han sobrevivido al paso del tiempo, lo que convierte a las copias que se exhiben en su único testimonio.

La segunda parte de la exposición ilustra la distribución geográfica de los diferentes estilos de pintura rupestre, ubicando en un mapa las cuevas donde se han encontrado. También se puede admirar una muestra de los lugares mejor representados en la colección, como la Cueva de Candamo o la segunda de las cuevas de la Araña.

La tercera sección es un homenaje a la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas, creada en mayo de 1912 para el estudio y copia de las diferentes manifestaciones de arte rupestre a lo largo de la geografía española. Un mural de fotos y una sugerente escenografía dan idea de las difíciles condiciones de trabajo en que fueron realizados los calcos, además de documentar el proceso para elaborarlos.

Esta comisión funcionó hasta que la Guerra Civil española paralizó su actividad en 1936, pero para esa fecha ya había reunido una colección única en el mundo. Su trabajo incluyó la reproducción sistemática a través de copias en papel de buena parte de esas obras.

La exposición concluye con un video que documenta el delicado y laborioso proceso de restauración al que han sido sometidas la mayor parte de los calcos expuestos con el fin de garantizar su conservación y disfrute para las generaciones venideras.