Un artículo de:

Paloma Martínez Macías. Trabajadora Social-Criminóloga

filoari@gmail.com

En Grace and Frankie son dos mujeres que de repente se enfrentan a un torbellino de cambios cuando sus respectivos maridos revelan que son gay y se van a vivir juntos. Frente a esta sorpresa y a un futuro incierto, las dos forman una alianza tan curiosa como indestructible, una nueva forma de familia llena de risas, lágrimas y disparatadas historias.

En 2015 se estrenó en Netflix una comedia estadounidense donde las protagonistas son dos mujeres, Grace y Frankie. Este año se ha estrenado la cuarta temporada.
El hecho de que sean dos mujeres las protagonistas no es lo llamativo, ya que cada vez es más común encontrarnos con mujeres que protagonizan tantas películas como series (aunque esto no significa que los salarios de actores y actrices estén equiparados). Lo llamativo es que tanto Frankie como Grace son dos mujeres mayores, tanto en la serie como en la vida real.

En muchas ocasiones nos hemos encontrados a mujeres jóvenes envejecidas con maquillaje haciendo el papel de mujeres mayores. Y estos papeles a veces están demasiado estereotipados: el papel de la abuela, de la suegra, de la millonaria excéntrica, etc.

Grace, protagonizada por Jane Fonda (que actualmente tiene 80 años) y Frankie, protagonizada por Lily Tomlin (con 78 años de edad), son dos mujeres que tras separarse de sus maridos (no contaré nada más para no hacer spoiler) comienzan una nueva etapa en sus vidas, una etapa llena de sueños, de miedos, de ilusiones, etc. y por supuesto siempre teniendo en cuenta la edad que ambas tienen. Tratan el tema de la soledad, el miedo al envejecer, a no sentirse útil, a morir… y a la misma vez la felicidad, el ver que si se puede, la amistad, el encontrar un nuevo amor, el sexo, etc.

Son mujeres activas, con ganas de hacer muchas cosas, porque lo que nunca debemos olvidar es que la mayoría de nuestras limitaciones son producto de nuestra mente, el creer que no podemos, o que ya es tarde para hacer ciertas cosas nos impide llevar a cabo acciones que nos gustaría realizar. Y no podemos olvidar que cualquier edad es buena para ser feliz.

¡Desde aquí os animamos a verla!