El Parlamento de Grecia aprobó la reforma de las pensiones y fiscal con la que el Gobierno espera cumplir los compromisos con sus acreedores internacionales horas antes de que se reúna el Eurogrupo y tras tres jornadas de movilizaciones sindicales.

La mayoría gubernamental, constituida por Syriza y Griegos Independientes (ANEL), se mantuvo unida y consiguió aprobar las propuestas del Ejecutivo por 153 votos a favor, frente a los 143 que votaron en contra.

El nuevo paquete legislativo se compone de las reformas de las pensiones, de los impuestos directos y de los indirectos, las cuales permitirán economizar 5.400 millones de euros anuales y conseguir en 2018 un superávit primario del 3,5 % del producto interior bruto, tal y como lo prevé el programa del tercer rescate firmado en verano.

“Nos comprometimos a reformar el sistema de pensiones sin reducir las pensiones principales y lo conseguimos. El sistema necesitaba una reforma porque es complejo, socialmente injusto y clientelista. Y no corresponde al estado financiero del país”, aseguró Tsipras ante el pleno de la Cámara.

El primer ministro resaltó que el sistema a partir de hoy será “sostenible sin recortar las pensiones principales”, y prometió que “para más de dos millones de jubilados no habrá ni un solo euro de recorte en la pensión”.

El Ejecutivo heleno asegura que tener este paquete de reformas aprobado antes del Eurogrupo del lunes ayudará a concluir la primera revisión del rescate y a acceder a los fondos del mismo de cara a los importantes pagos de deuda a los que el país hará frente en julio.

El primer ministro griego expresó además su confianza en que “tras seis años de convenir medidas de austeridad”, el Eurogrupo del lunes incluirá en su agenda “una reducción de la deuda griega”.

La votación de hoy se llevó a cabo tras tres jornadas de movilización sindical, que sumaron la huelga general de 48 horas mantenida por los principales sindicatos helenos el viernes y el sábado y las manifestaciones del domingo en diversos puntos del centro de Atenas y frente al Parlamento.

La más numerosa fue la convocada por el sindicato del sector público (ADEDY) ante el Parlamento al comienzo de la sesión parlamentaria de hoy que concluyó con la votación, y a la que acudieron alrededor de 10.000 personas.