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¿Hacer el Camino? Si…Con los ojos cerrados

SUPPO (Sección Unidad Progresista Pensionistas Once), la asociación de personas mayores de la Organización Nacional de Ciegos de España, es una asociación sectorial adherida a la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados (UDP). Formada por personas de más de 52 años y sin actividad laboral, apuesta por la creación de nuevos recursos, actividades, talleres y convivencias que se adecúen a todos y cada uno de sus asociados y que no solo informen, sino que, además, les enseñen a descubrir y disfrutar de su propio talento, independientemente de su edad y discapacidad, a vivir la vida con esperanza, optimismo y alegría.

De esa manera, han querido compartir su exitosa experiencia durante la peregrinación hasta la catedral de Santiago Apóstol,en la Ciudad de Santiago de Compostela. Más de 105 kilómetros de anécdotas que han querido esbozar para nosotros.

Muchos han sido los inconvenientes que hemos tenido que sortear, pero, al final, junto a nuestros acompañantes y dos voluntarios, hemos completado un camino, con los ojos cerrados, pero con el corazón abierto de par en par, porque la experiencia de representar a todos los mayores de Unión Progresista (UP) y de la ONCE en esta maravillosa aventura nos ha emocionado hasta límites que no teníamos, ni siquiera, soñados. La hemos desarrollado en seis etapas de camino a pie y dos días para desplazamientos desde, y hasta, nuestros lugares de origen; es decir, comenzamos el día 7 de septiembre y hemos finalizado el día 14 de ese mismo mes.

 

Iniciamos el proyecto agrupándonos todos los participantes en la hermosa, y antigua, ciudad de Lugo, que dispone de una de las murallas romanas mejor conservadas, tanto que es la única en el mundo, que se puede recorrer en su totalidad. Aprovechamos la jornada para recorrer los diferentes rincones de la hospitalaria ciudad y finalizar todos los detalles antes de abordar nuestro periplo.

Hemos de comenzar indicando que todas las expectativas que nos habíamos formado antes de comenzar la aventura, se han visto superadas, muy de largo, por la realidad diaria.

Destacamos que la organización de toda la logística necesaria ha sido impecable; ha liderado esta organización nuestra compañera Pilar Yáñez que, junto con sus compañeros de la Agrupación de Coruña-Lugo, han realizado una pormenorizada organización y hasta el más nimio de los detalles ha estado previsto. ¡Felicidades y Gracias, Pilar, y trasládalas a tus compañeros!

La climatología nos ha permitido disfrutar la mayor parte del tiempo de sol y buena temperatura, pero también de vernos un poco incomodados por la lluvia, por la niebla, ligera y llorona, que mojaba nuestra piel de una forma a veces agradable y otras menos.

El alojamiento y la alimentación en todas nuestras paradas han sido totalmente adecuadas, abundantes y deliciosas las viandas que nos han saciado. Deliciosas las frutas naturales que durante todo el camino hemos podido disfrutar recolectándolas nosotros mismos; así moras, castañas, manzanas, pesejos, etc., nos han servido para refrescarnos en cada etapa, y las paradas requeridas han servido para reforzar nuestros lazos de amistad.

Numerosas anécdotas han salpicado nuestro camino, y a cual más apasionante, el primer día encontrarnos un par de botas de caminante junto con un spray desodorante descargado que nos hicieron pensar en su propietario y las vicisitudes que habría tenido; otro día que teníamos previsto almorzar en una playa fluvial cerca de Melide, tuvimos que cambiar de planes por la lluvia y hacerlo en unas instalaciones del Palacio de Congresos que el Ayuntamiento de Melide nos cedió para ello, ¡gracias Melide por vuestra hospitalidad!. En otra etapa encontramos, tirados en el camino, un buen puñado de cupones de la ONCE, pero todos ellos del año 1.999 ¿cómo habrían llegado allí para que los encontráramos nosotros en 2017?

Cada día ha sido una aventura nueva y apasionante ya que el generoso paisaje gallego con sus enormes árboles, robles, castaños, eucaliptos y otras especies tejen grandes extensiones de bosque casi impenetrables a la luz y donde la humedad, y la umbría, hacen que abunden plantas como los helechos, zarzas, hiedras y otras trepadoras; inenarrable poder disfrutar de la naturaleza en estado puro que nos inundaba de paz y tranquilidad.

Físicamente no solo hemos caminado todas las etapas conforme a lo previsto, sino que cada día nos hemos ido sintiendo mejor. Lo mismo le ha ocurrido a nuestras emociones y vivencias que han ido creciendo con cada nueva etapa cumplida, sintiendo el orgullo de que éramos capaces de hacerlo, sintiendo crecer la amistad y la convivencia entre nosotros, consiguiendo un grupo cohesionado y colaborativo.

La culminación de todo este proceso llegó el día 13 de septiembre al recorrer la última etapa Monte do Gozo a Santiago de Compostela, todos estábamos expectantes mientras recorríamos, nerviosos, las calles de la ciudad y llegamos a la Plaza del Obradoiro, donde rompimos en abrazos, lágrimas de alegría y aplausos. ¡Lo habíamos logrado!

Para agradecerlo, asistimos a la celebración de la Santa Misa en la catedral, y aquí se desbordaron todas nuestras expectativas ya que nos sentaron en el propio altar, donde lo hacen las altas autoridades del país, tuvimos una participación muy activa en la misa ya que Mª Luz Hernández realizó la Lectura del Día (fragmento de la Carta del Apóstol Santiago a los Colosenses) leyendo en braille, segura y potente; lo mismo que nuestra presidenta, Manuela Carrión, cuando le correspondió hacer la Invocación al Apóstol.

Estos dos hechos y las palabras acogedoras y de ánimo que nos dedicó, a nosotros y a la ONCE y su Fundación, el Deán de la Catedral, oficiante de la Eucaristía, durante la homilía y en la despedida de la ceremonia, rompieron los parapetos que contenían nuestras lágrimas que, temblorosas, resbalaban por nuestras mejillas. Finalizamos esta ceremonia visitando al Deán en la Sacristía para agradecerle sus palabras, y aún nos sorprendió, una vez más, al organizarnos una visita inmediata al busto del Apóstol para hacer nuestras peticiones individuales, sin tener que esperar la cola de peregrinos.

Después nos dirigimos a culminar nuestro Camino con una comida de Hermandad y una gran queimada. Durante la comida nos volvió a llamar Miguel Carballeda, lo ha hecho casi todos los días, y en modo “manos libres” nos ha dirigido un hermoso y emotivo mensaje de felicitación y ánimo para nosotros y para todo SUPPO. Indescriptible con palabras todo lo que hemos sentido y vivido en estos siete días, que esperamos repetir en otras ocasiones.

Hemos ido publicando, en la página web de UP, Sección de SUPPO, un Diario del Camino, y día a día hemos ido narrando lo más destacable de cada jornada. La información está a vuestra disposición aquí.

No podemos finalizar este amplio resumen sin dar las gracias a:

Nuestros acompañantes, abnegados lazarillos y guías insustituibles.

Ramón Portela, gestor comercial ONCE, y Montserrat López, vendedora ONCE, nuestros voluntarios, que han usado de sus propios días de vacaciones para desvivirse por nosotros durante todo el Camino.

Pilar Yáñez Lombardía, miembro de esta Comisión Ejecutiva Estatal de SUPPO. Junto con sus compañeros de la Agrupación de Coruña-Lugo han sido los responsables de la organización ¡y vaya que lo han organizado bien!

Mª Dolores Venancio, Secretaria General de la Agrupación de UP Coruña-Lugo.

Carlos Fernández Lamigueiro, Vocal de la Ejecutiva Estatal de UP.

Imelda Fernández Rodríguez, Secretaria General Adjunta de Relación con Asociados y Simpatizantes de UP

Unidad Progresista de la ONCE, nuestra Asociación, con su Secretario General, José Luis Pinto, y su presidente, Miguel Carballeda, al frente por estar pendientes de nosotros siempre.

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