¿Cómo afectan los colores en nuestra salud, estado anímico y emocional?

Víctor López nos habla sobre la influencia que tienen los colores sobre la salud, estado anímico y emocional de las personas que habitan en las residencias de mayores.
Víctor López, médico gerontólogo, reflexiona sobre la influencia que tienen los colores en las residencias de mayores para las personas que allí residen.
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La influencia de los colores en las residencias de personas mayores

Desde que nos despertamos, nuestros estados emocionales no solo están condicionados por aquellos acontecimientos que vivimos a lo largo del día. Nuestro amigo y compañero, el gerontólogo Víctor López García, nos hace reflexionar sobre cómo pueden influir las pinturas y los colores en los espacios  de las residencias de mayores en la salud, estado ánimo y emocional de las personas que allí habitan.

Sobre el Autor

Víctor López García. Médico Gerontólogo. Médico Escritor. Responsable del área de salud en UDP. Autor del libro “Longevidad extrema: un desafío existencial”.

¿Cómo influyen en la salud, estado ánimo y emocional de las personas mayores?

Voy a referirme principalmente en este artículo a la influencia de los colores sobre la salud, estado anímico y emocional de las personas mayores que habitan o residen en los centros gerontológicos y residencias de mayores, aunque también aportaré otras consideraciones complementarias sobre la influencia de los colores sobre las personas en general desde el punto de vista de los entornos o escenarios naturales en los que habitan.

Existen numerosos estudios sobre este particular,  pero, tengo que hacer una alusión muy especial a un artículo que he leído sobre «La importancia de los colores y las residencias geriátricas» de la Dra Ute Borngräber, Directora de IESKA, Instituto de Estudios Superiores Kussandra dedicado a la gestión directiva de Instituciones sociales y sanitarias, con sede en Barcelona, el cual me ha aportado datos muy valiosos para la redacción de este artículo.

En los espacios cerrados y residenciales como los centros gerontológicos, centros cívicos, centros culturales, residencias de mayores es bien distinto ver las cosas a la luz del día que verlas con luz artificial. Por ello, puedo decir que la luz directa diurna (luz solar) vivifica mucho la percepción de los colores.

Como he referido anteriormente, existen numerosos estudios realizados mediante encuestas, entrevistas, test, valoraciones de tipo observacional, etc. que han evidenciado la influencia de los colores sobre el estado emocional, anímico y afectivo de las personas mayores en los centros residenciales.

Tanto es así, que se ha creado una disciplina propia que se conoce por psicología del color.

Pero he de decir que esta disciplina es aún incipiente-inmadura- y requiere más estudios bien diseñados y consistentes, para ser aceptada por la medicina basada en la evidencia.

En cuanto a los colores se ha puesto de manifiesto que cada color tiene su propia personalidad y su influencia particular sobre la persona mayor, pero ello depende en gran parte del estado mental, de la sensibilidad, del contexto cultural, del contenido mental, y de la influencia de la memoria y del subconsciente en la persona observada o investigada.

En términos generales, podemos decir que los colores estimulan la producción de energía física y psíquica internas de las personas, mediante un mecanismo inconsciente. Influyen en el ambiente de una casa, de un centro residencial de una manera muy particular.

Utilizar los colores o la combinación de los colores de una manera adecuada en tales centros influyen de manera significativa sobre el bienestar y el estado emocional y anímico de los residentes. Contribuyen en conseguir una mejor orientación y más seguridad, sobre todo, en aquellos residentes que tienen problemas de visión, entre otras cosas.

Vamos a ir describiendo la influencia particular de cada color sobre las personas mayores atendiendo a sus respuestas psicológicas específicas y considerando también el hábitat donde residen o se encuentren las personas mayores:

Los colores en las residencias de Personas Mayores:

El color naranja

Actúa como activador de la circulación y como excitador (estimulante).

Induce a experimentar calor y fortalece la confianza en el entorno.

El color naranja ayuda a descubrir la propia riqueza de sentimientos, la alegría que conlleva el compartir cosas con los demás, y, en la expresión de la afectividad y del amor.

La percepción visual del naranja es ideal para las habitaciones donde se realicen actividades de grupo, como juegos y celebraciones; o, en aquellas, en las que se haga vida en común.

Finalmente, se ha observado que un comedor pintado de color naranja estimula el apetito.

El color amarillo

Este color ayuda a superar el miedo a lo nuevo y fomenta el placer de aprender y entender.

El amarillo aporta vivacidad y eleva el ánimo.

Aquellas personas que se sienten tristes y confusas las vendrían bien vivir o pasar el tiempo en aquellas habitaciones pintadas de amarillo.

Este color podría ser utilizado también en aquellos lugares en los que se lleven a cabo actividades de ocio. O, en lugares donde se realicen ejercicios de aprendizaje.

También cuando se trate de entrenamiento de la memoria o se realicen trabajos manuales o ejercicios de actividad física.

Todo aquello que requiera concentración o plantee un reto a las propias capacidades podría realizarse de manera eficiente en habitaciones pintadas de amarillo

El color blanco

Despierta el olfato, inspira la conciencia de las personas y las ayuda a liberarse de los bloqueos mentales u opresivos.

El color blanco proporciona luz y frescor, nos da espacio para respirar, para relajarnos y para tranquilizarnos. Ayuda a desarrollar una perspectiva liberadora.

Un entorno blanco es bueno para a fomentar las actividades creativas, así como para la meditación, los ejercicios gimnásticos y la lectura.

Asimismo, expresa limpieza e higiene (hospitales, clínicas…).

Es el color elegido para los vestidos de novia, pues lleva implícito el valor semántico de lo nuevo, de la pureza…

Los pasillos estrechos deben ser pintados de color blanco, para que no produzcan una sensación agobiante de falta de espacio.

El color negro

Expresa elegancia, seriedad, sobriedad y formalidad. También tiene elementos negativos semánticos y simbólicos como la desesperación, la tristeza, la melancolía, la infelicidad, la maldad…

Es el color de lo misterioso, de lo oculto.  Es un color asociado a la muerte, al luto y la destrucción.

A este último respecto, recuerdo cuando era niño el color de las banderas de los piratas, que eran de color negro, con el dibujo de una calavera.

Este color se presta para aquellas habitaciones, salones que requieran un estilo solemne, serio…  pero hay que tener cuidado con el color negro, pues, puede inducir/ producir pensamientos depresivos y pesimistas en los residentes.

Va bien combinado con otros colores como el blanco

El color gris

Es un color intermedio entre el blanco y el negro y expresa neutralidad, equilibrio y moderación

Las habitaciones ambientadas con este color serian también de estilo solemne, sobrio, serio, elegante … algo parecido a lo referido con el color negro.

El color verde

Tiene un efecto relajante y, por otra parte, recuerda e incita a disfrutar de la naturaleza ( un color muy apreciado por los ecologistas)

Finalmente, nos ayuda a tener pensamientos objetivos y claros.

El color verde es adecuado para los invernaderos y para las salas de televisión, así como para estancias en las que se pretenda estimular la conversación y la buena comunicación.

El color azul

Tiene un efecto pronunciado sobre el organismo humano, estimula el aumento de oxígeno en el cuerpo.

Bajo una iluminación azul disminuye la presión arterial y el pulso, el cuerpo produce menos adrenalina y se retrasa la contracción muscular.

Todo esto indica que produce un efecto tranquilizador, sedante y hasta cierto punto somnífero.

El azul, pues, relaja y produce sentimientos de seguridad.

No hay nada más que ver cómo los grandes espacios naturales como el cielo y el mar son de color azul y el efecto relajante y agradable que producen.

Sería un disparate inconcebible que el color del mar y del cielo fueran rojos.

El azul es adecuado para habitaciones de descanso y para los dormitorios.

El color rojo

Este color actúa como un fuerte activador, excitador llegando a producir reacciones intensas de angustia, inquietud o agresividad en las personas muy sensibles o predispuestas. Es el color que estimula la sensualidad y el apetito sexual.

Cuando vemos este color nuestro cuerpo produce una reacción de alarma, se estimulan los mecanismos de defensa, aumenta la glucosa en la sangre, se incrementa la presión arterial, se activa la respiración, la frecuencia cardiaca y la secreción de adrenalina, estimulando de esta manera el sistema simpático.

Finalmente, el color rojo nos recuerda la presencia/ existencia de la sangre (hemorragia) que nos hace temer o sentir que puede peligrar la vida.

En casos extremos y en personas sensibles puede llegar a crear sentimientos de bloqueo u opresión mental.

De ahí, que su utilización debe ser muy selectiva, localizada y no abarcando grandes extensiones; sobre todo, debe utilizarse en aquellos entornos en los que se pretende estimular la superación personal, la competición deportiva…

Resumen y conclusiones

Por todo lo antedicho, se entiende bien que la utilización adecuada de los colores y la combinación de ellos debería ser muy selectiva y bien elegida, según los objetivos que se pretendan conseguir en los espacios cerrados. Ello no sólo debe hacer referencia a los centros gerontológicos, sino también a los domicilios privados, museos, teatros, cines, palacios, iglesias, catedrales, etc.

Los efectos de los colores y de la luz cromática no solo se pueden aplicar en las personas sanas sino también en las personas enfermas o dependientes como los enfermos de Alzheimer.

De ahí, que se haya creado una disciplina que se conoce por cromoterapia (colorterapia) que se basa en la influencia terapéutica de los colores sobre determinados estados de ánimo y emocionales y determinadas enfermedades de los pacientes afectados.

Aunque dicha ciencia es muy interesante y prometedora, pues se nutre de la psicología del color se halla aún en una fase incipiente de su desarrollo. Como esta muy asociada a las prácticas de la medicina holística o alternativa se entiende, que se requieran más estudios científicos consistentes y controlados para ser admitida de pleno en la medicina basada en la evidencia.

A continuación, quiero decir que todo lo referido hasta el momento, tiene poco que ver con los colores y la luz que percibimos al aire libre (en plena naturaleza), ya que la naturaleza y sus escenarios naturales como paisajes, cielos, nubes, valles, frondosos bosques, las flores del campo, altas montañas nevadas…proporcionan una visión de los colores de una manera armónica, bella, completa, plácida y relajante, con una inmensa variedad de contrastes, de colores y de luz.

La demostración de todo ello está por ejemplo en contemplar con tranquilidad y placidez la belleza de un arcoíris tras el descanso de una lluvia en primavera.

Esta simple y sencilla visión de esos bellos colores del arcoíris nos muestra que nada es comparable a la percepción de los colores que nos muestran los escenarios naturales.

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