La empresa fabricante de vehículos Daimler ha puesto en marcha un plan  que pretende buscar la colaboración de sus empleados jubilados para que formen a las nuevas generaciones. De este modo, Daimler ha reincorporado a sus filas a 600 extrabajadores, ya jubilados, que impartirán clases para transmitir su experiencia y habilidades a los nuevos empleados, según publica El Economista.

Una vez que Daimler puso en marcha este plan, varias empresas más de Alemania se han iniciado programas de este tipo. Este tipo de trabajo tiene varias diferencias con un empleo normal. Por ejemplo, el programa ‘Space Cowboy’ consiste en que determinados empleados (normalmente con elevada cualificación) acudan tres días a la semana a las fábricas para transmitir sus conocimientos.

Emil Kniel trabajó para Daimler más de 20 años y ahora colabora con la empresa germana. En declaraciones a AFP comenta que “es una situación ganadora para la empresa y para él, trabajo tres días a la semana, una transición ideal hacia la jubilación completa”, explica este ingeniero.

Los jubilados se muestran conformes

Los exempleados que estén teniendo dificultades para adaptarse a la vida de jubilado se les ofrecen determinadas misiones con una duración que oscila entre los seis y los nueve meses en los departamentos de producción, investigación y desarrollo.

Estos jubilados reciben a cambio un salario indexado a su antigua remuneración. Christina Joos, del departamento de personal de Daimler, señala que “el objetivo principal de esta iniciativa es evitar que se pierdan conocimientos entre generaciones”. Con la jubilación de algunos empleados, habilidades, trucos y rutinas de trabajo productivas que habían aprendido durante años de experiencia quedan en el olvido, con estos programas se crea una cadena de conocimiento cada vez mayor.

Otras grandes empresas como Bosch llevan años implementando este tipo de programas. Esta compañía de electrodomésticos ha contado en sus filas con algo más de 1.600 jubilados desde que comenzó a implementar este tipo de proyectos.

También el gigante de venta por Internet Otto lazó su propio esquema en 2012. En la actualidad tiene en nómina a unos 50 extrabajadores. Jennifer Buchholz, portavoz de Otto, explica “que no son empleos a tiempo completo, pero si son proyectos con una duración determinada y que requieren desarrollar una habilidad concreta. Hasta que hemos iniciado estos programas no encontrábamos gente tanto dentro como fuera de la empresa que tuviese tales conocimientos”.