Existe una gran controversia sobre si conviene o no retrasar un poco la edad de jubilación. Hay muchos factores que intervienen a la hora de adoptar una postura en el debate. Al margen de ellos, está también la cuestión de si todas las personas que se jubilan mantienen un nivel de actividad física lo bastante alto como para evitar los efectos negativos de un estilo de vida sedentario. Además, en algunos, la jubilación provoca una cierta depresión que no ayuda nada a mantener un sano nivel de actividad. Por otra parte, el descenso de ingresos económicos que sufren bastantes personas al jubilarse puede reducir su acceso a servicios médicos. Una investigación ha profundizado en estas cuestiones.

Trabajar más allá de los 65 años podría llevar a una vida más larga, mientras que retirarse temprano podría ser un factor de riesgo que implicase morir antes, según indica este nuevo y controvertido estudio.

El equipo de Chenkai Wu, de la Universidad Estatal de Oregón en Corvallis, Estados Unidos, ha comprobado que los adultos sanos que se retiraron un año después de los 65 tuvieron un riesgo un 11 por ciento inferior de morir por cualquier causa, incluso teniendo en cuenta la demografía, el estilo de vida y los problemas de salud. Los adultos que se describieron como poco sanos también tenían una mayor probabilidad de vivir más tiempo si continuaban trabajando, según muestran los resultados del estudio, lo cual indica que otros factores aparte de la salud inicial podrían afectar a la tasa de mortalidad posterior a la jubilación.

Es evidente que esto no es aplicable a todos los casos, pero el equipo de Chenkai Wu piensa que el trabajo trae muchos beneficios sociales (y también económicos en naciones donde las pensiones de jubilación son demasiado bajas) a quienes se mantienen en activo profesionalmente, y tales beneficios pueden influir de manera significativa en su esperanza de vida.

La edad idónea de jubilación es un tema de debate en todo el mundo, incluyendo Estados Unidos. La mayor parte de las investigaciones en esta área se han centrado en el impacto económico de retrasar el retiro. Wu señala que podría ser bueno examinar también el impacto en la salud.

La gente en los Estados Unidos tiene una mayor flexibilidad sobre cuándo jubilarse en comparación con lo que sucede en otros países, así que el equipo de Wu consideró razonable revisar los datos de este país.

Una salud pobre es una razón por la que las personas se jubilan antes y también puede llevar a una muerte temprana, así que los investigadores tuvieron en cuenta esto a la hora de hacer su análisis.

Durante el período de estudio, murieron alrededor del 12 por ciento de los jubilados sanos y el 25,6 por ciento de los que padecían mala salud. Los sanos que trabajaron un año más tuvieron un riesgo un 11 por ciento inferior de mortalidad, mientras que los de salud precaria que también trabajaron un año más tuvieron un riesgo de mortalidad un 9 por ciento menor. En resumen, trabajar un año adicional tuvo un impacto positivo en la tasa de mortalidad de los participantes del estudio, sin apenas importar su estado de salud.