ukactive publica un informe sobre actividad física en personas mayores

Inactividad física. Vida sedentaria. Al menos un 60% de la población mundial no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios para la salud.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esto se debe en parte a la insuficiente participación en la actividad física durante el tiempo de ocio y a un aumento de los comportamientos sedentarios durante las actividades laborales y domésticas.

El asesoramiento a las personas mayores para “tomarse las cosas con calma” y “levantar los pies” podría ser peligroso para su salud a largo plazo, dice Steven Ward, CEO de ukactive, el organismo de salud sin ánimo de lucro que respalda el informe Reimagining Aging.

El nuevo informe publicado por ukactive, DataHub y la Universidad de Sheffield Hallam muestra un ahorro potencial para el sistema de salud si las personas mayores son apoyadas para ser más activos físicamente a través de una serie de cambios sistémicos.

Y es que las cifras no engañan. La inactividad física reduce la esperanza de vida hasta cinco años. De esa manera, el informe exige una reevaluación completa de la forma en que viven las personas mayores, explorando cómo integrar la actividad física en todos los aspectos de su vida.

La actividad física: vital para un envejecimiento saludable

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“Muchos de los problemas más graves asociados a la vejez, como la falta de movilidad, la enfermedad y la debilidad muscular, en realidad pueden deberse a una falta de aptitud física”

Es importante recordar que, si bien las “personas mayores” son comúnmente etiquetados como un grupo homogéneo, abarca un gran rango de edad y en cada etapa, los individuos tienen comportamientos distintos, preferencias e incluso diferente poder adquisitivo, así como diferentes niveles de salud y bienestar.

De esa manera, tienen diferentes necesidades de apoyo. Mientras que muchos pueden sufrir complejas condiciones de salud, otros muchos no. Hay claras y grandes diferencias entre un personas de ochenta años y una persona que se acaba de jubilar, activa y saludable, que utiliza su poder económico , libre de ataduras laborables que viaja y disfruta de un estilo de vida donde es más consciente de su salud, por ejemplo.

El informe incluye recomendaciones para mantener una vida activa, libre del sedentarismo, apostado por desarrollar actividades físicas en las jornadas laborales y crear entornos activos a través de instalaciones comunitarias accesibles e incorporar la promoción de la actividad física en el sistema de salud y aprovechar la nueva tecnología innovadora para hacer del ejercicio la opción natural para las personas mayores.

Para Muir Gray, Directo de Conocimiento del Servicio Nacional de Salud de Reino Unido, “Muchos de los problemas más graves asociados con la vejez, como la falta de movilidad, la enfermedad y la debilidad muscular, en realidad pueden deberse a una falta de aptitud física”.

Asimismo también destaca que “la actividad física es vital para garantizar que las poblaciones de mayor edad puedan llevar vidas largas, saludables e independientes, incluso en sus últimos años”.

Los autores del informen explican que colocando espacios para realizar actividades físicas junto a bibliotecas, estaciones de policía o centros de salud, supondrán un impacto positivo en las comunidades locales, particularmente entre las poblaciones de mayor edad.

“¿A mi edad voy a practicar ese deporte?”

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¿Cuántas veces te has dicho a ti mismo que ya no tienes edad para según qué actividades físicas o deportivas?

Según los autores de este informe, a pesar de todos los análisis que demuestran el efecto poderoso y positivo que tiene la actividad física en la salud y bienestar de las personas en cualquier etapa de la vida, hay una percepción persistente en la sociedad que siente que la actividad física se vuelve menos apropiada cuanto más envejecemos.

En muchas ocasiones, las personas que deben ingresar en un hospital son alentadas a quedarse en la cama, a pesar de que da como resultado una disminución rápida de la salud.

En las personas mayores menos activas y que sufren de complicaciones en su salud, a menudo creen eso de que “la actividad física podría hacer que mi condición y/o salud empeore” o pueden creer, también debido a su entorno familiar o social que “la actividad física no es para las personas como yo”.

En palabras de Steven Ward, CEO de ukactive, “Está claro que la idea obsoleta de personas que hacen menos a medida que envejecen está dañando la salud de nuestras personas mayores”.

Y es que, los beneficios que se pueden obtener de practicar ejercicio de forma regular son muy superiores, en comparación con el bajo riesgo de afectar a la salud de forma negativa o ser poco seguro para alguien mayor.

Los autores del informe exponen que aquellas personas que todavía están en edades de trabajar o que se han retirado recientemente, incluso aquellos que entran los setenta, van a experimentar beneficios similarmente poderosos del ejercicio, mejorando su condición física, con solo pequeñas mejoras, revirtiendo un posible declive en su salud, hasta por una década.

Ya sea caminar, dar paseos por un parque o por la ciudad, ir en bicicleta o practicar natación. Hay infinidad de ejercicios saludables y deportes que puedes realizar. Solo tienes que encontrar la que más te guste. ¿Cuál es el tuyo?

¿Vivir más años, sinónimo de vivir mejor?

“Todos sabemos que estamos viviendo más tiempo, pero esos años adicionales son cada vez más afectados por la enfermedad, la fragilidad y la inmovilidad”.

La gente no envejece a un ritmo uniforme. La disminución gradual de la salud que las personas experimentan a medida que envejecen variará considerablemente según sus características genéticas, su entorno (tanto físico como social) y sus elecciones de estilo de vida.

Y es que, el 38% de las personas de más de 55 años, es considerado como inactivo, según este informe. Otro de los datos que aporta el análisis es que el comportamiento sedentario también se vuelve más frecuento con la edad: casi la mitad de las personas de 75 a 84 años son sedentarias (48%), junto con casi tres cuartes partes de las personas mayores de 85 años.

Lo cierto es que existe una extensa gama de barreras tangibles que obstaculizan en muchas ocasiones a que las personas mayores sean más activas. Y ¿Cuáles son estas barreras? Los autores del informe perciben como barreras la falta de motivación o la capacidad percibida, la falta de confianza con respecto a qué actividades son apropiadas y qué impacto positivo pueden tener en la salud, así como el acceso insuficiente a áreas y zonas deportivas.

Recuerdan de esa manera, que la falta de actividad puede generar efectos perjudiciales en la salud y el bienestar de las personas, lo que aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades de tipo cardiovascular, apoplejías, diabetes de tipo 2, demencia o depresión.

Si las tendencias actuales se mantienen, en los próximos años, la problemática del sedentarismo se va a traducir en un aumento en la cantidad de personas que viven más años, pero con múltiples tratamientos y enfermedades.

Jason Holtom, Director General, Serco Leisure dijo: “Es bien sabido que mantenerse activo es crucial para mantenerse sano e independiente a medida que envejecemos, y el sector de la actividad física tiene un papel clave que desempeñar para proporcionar a los adultos mayores un acceso inclusivo, accesible y agradables oportunidades de actividad física.

Transformando una sociedad sendentaria en una sociedad en movimiento

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El informe también expone una serie de recomendaciones:

De esa manera, sus autores sugieren abordar los peligrosos niveles que existen de comportamiento sedentarios en el trabajo, instar a los gobiernos a apoyar la inclusión de espacios deportivos en comunidades locales y que apuesten por el desarrollo de planes estratégicos que acerquen la actividad física y la necesidad de ella, a una población que envejece.

Este informe propone una colaboración y relación estratégica entre el gobierno, el sistema nacional de salud y asistencia y el sector de la actividad física para abordar de manera correcta el sedentarismo de la población y asegurar que las personas mayores tengan acceso a las actividades físicas para mejorar su salud y bienestar.

“Necesitamos inspirar un gran cambio cultural en la forma en que nos acercamos a nuestros años de envejecimiento, con un énfasis importante en la construcción de actividad física en cada paso para garantizar vidas largas que también sean vidas saludables”, según apunta Steven Ward, CEO de ukactive en el estudio.

De esa manera este informe proporciona una información valiosa sobre lo que se puede librar si apoyamos a que las personas mayores, a que todxs nosotrxs seamos más activos.

 

Para ver el informe completo, haga clic aquí.