Hablamos con Rosa María Calaf, la periodista más veterana y con más experiencia de los corresponsales de TVE. Durante 40 años, de los cuales 25 ha residido en el exterior, ha informado sobre política, economía, conflictos y catástrofes, cultura y sociedad. Jubilada desde 2009, centra su pasión en la defensa de la buena información.

Rosa, ¿cómo estás viviendo la etapa de la jubilación?

Es la mejor etapa de mi vida. La estoy disfrutando enormemente porque no paro de hacer las cosas con las que realmente disfruto. En este momento no estoy en la primera línea de la información, obviamente, pero sí estoy en la primera línea de la defensa de la buena información que es tan necesaria e importante como en producir o desarrollarla.

Creo que para mí ha cambiado el hecho de que ahora no estoy teniéndome que marchar a cubrir y preparar el telediario, pero todos los días estoy con  docencia, clases y seminarios o talleres.

Estoy muy en contacto con la universidad y en los colegios, porque creo que es importante que las personas entiendan, cuanto más pequeñas mejor, la importancia del sentido crítico y la importancia de construir tu propia vida, decidir sobre tu vida y no permitir, por el contrario, que te la definan las redes sociales o las modas, es decir, la importancia y la necesidad de ser capaz de informarte bien. Estoy donde creen que puedo ser útil y viajo, que es lo que me gusta, así que estoy absolutamente encantada.

¿Ha cambiado tu forma de ver el mundo?

A cambiado en el sentido de que ahora tengo mucha más perspectiva, y por tanto, se mucho más y me conozco mucho mejor. Entonces, con todos esos elementos, puedo tener más posibilidades de análisis y de reflexión de lo que sucede y más capacidad de decisión. Vas perfilando ese conocimiento que tienes del mundo y de ti mismo.

 El 8 de Marzo se celebró el día de la Mujer. Un día para recordar a la ciudadanía la importancia de las mujeres en la construcción de nuestras sociedades. v¿Hemos avanzado hacia una sociedad más igualitaria?

El salto cuantitativo es enorme y por tanto ha habido un avance espectacular porque ahora, de hecho, somos más mujeres que hombres en muchas profesiones. Pero sin embargo, donde no se ha avanzado es cualitativamente, porque seguimos teniendo un tope. Ese famoso techo de cristal  donde, en el caso del periodismo, en los espacios de opinión y en los espacios de poder o de decisión, hay muy pocas mujeres. Cuanto más vas subiendo, menos mujeres hay.

¿Cuántas mujeres hay en la lista de los 50 mejores médicos de España? Hay una sola, Elena Barraquer. ¿Cuántas directoras de hospitales hay?, ¿cuántas catedráticas? y ¿en la ciencia? Por tanto hay que seguir luchando y sobre todo, que se perciba la injusticia, la estupidez de no aprovechar el talento y el esfuerzo de la mitad de la población por una cuestión de género.

 ¿Crees que era necesaria una huelga feminista como la que se llevó a cabo el 8 de marzo?

 Las fórmulas pueden ser diversas pero creo que lo bueno de esa huelga es que visibilizó la mentira de que ya se ha conseguido todo en materia de igualdad,  que “no queda nada por hacer”, porque eso es lo que se ha querido hacer creer. Ahí está lo importante de esa huelga o de la manifestación. Era absolutamente necesaria. Se dijo que era una huelga “pija” de las que podíamos hacerla, pero es que las que podemos hacer huelga lo hacemos por todas. La hacemos por las que no puede.

¿Ser mayor y mujer conlleva más dificultades?

Sin ninguna duda. Es obvio que ser mujer siempre complica las cosas y desde luego ser mayor y mujer todavía más, porque los requisitos que se le piden a una mujer no son los mismos.

Por ejemplo, en los medios de comunicación, en el caso de la televisión, es obvio que la edad tiene mucho peso. Lo que no se pide a un hombre, sí se le pide a una mujer y se ve muy fácilmente porque cuando enciendes la televisión, observas que hay hombres que tienen cincuenta o sesenta años y siguen haciendo pantalla. En cambio, mujeres en pantalla con esas mismas edades son muy pocas o prácticamente casi ninguna.

Y en materia de envejecimiento, ¿Los medios de comunicación reflejan una imagen real de las personas mayores?

La imagen que se da de los Mayores es siempre con connotaciones negativas. Se les presenta como una carga, se les ridiculiza o se les llama abuelos. Hay mayores que no somos abuelos, con todo el enorme mérito que  tienen los abuelos y abuelas,  quiero decir, que la imagen que los medios de comunicación transmiten siempre es negativa de una forma u otra. Nunca muestran lo que realmente son: personas completas y con la que hay que contar y que además son activas y participativas.

Si está participando, ¿Por qué no lo estamos mostrando?

Esa representación del mayor no es acorde con el momento actual, porque el aporte que las personas mayores hacen a la sociedad es enorme y en cambio, no se valora ni se refleja  al mayor de hoy en día, un mayor que nada tiene que ver con el mayor de hace treinta o  veinte años.

Además, para empezar: ¿Qué es ser mayor?¿Cuándo se es mayor? ¿De qué depende? ¿De la calidad de vida? ¿De que estés enfermo? ¿Del tipo de actividad que realices? Ya para empezar deberíamos de arrancar aquí.

¿Qué opinas de cómo se están tratando los medios de comunicación las movilizaciones de los pensionistas?

Creo que se están tratando con mucha superficialidad, hay de todo claro, pero en general creo que hay que explicar muchas más cosas y no quedarse con que “mira cuántos pensionistas”, si no aprovechar los espacios informativos para contar realmente lo que les está sucediendo, sus realidades, explicar que habría que hacer y las posibles soluciones. Es decir, procurar información y no solo impacto.

Siempre digo que el problema es que no se habla de lo que importa, si no de lo que impacta, que en este caso es ver a muchísimas personas mayores y jubiladas manifestándose. Pero, ¿por qué se manifiestan? ¿Por qué sucede esto? ¿Quién es responsable de que ocurra?

Es decir, elaborar la información y no quedarse en el ruido o en la anécdota. Lo más grave y que afecta a todo, es que en este momento se están tomando decisiones en función no de una opinión pública creada y sustentada en conocimientos rigurosos de los hechos, si no en una opinión sustentada por la emoción.

Por tanto, estamos construyendo una sociedad que decide no en base a una opinión pública, si no en base a emoción pública y eso es tremendamente peligroso.

Nunca hemos estado tan conectados como ahora pero, ¿estamos mejor informados?

Nunca hemos estado peor informados. Porque el tener acceso a todo, como se te dice ahora, es no tener acceso a nada si no sabes buscarlo. Hay que enseñarle a la ciudadanía como hay que usar la herramienta, a como discriminar lo tóxico de lo no tóxico para no sufrir una avalancha de información imposible de procesar.

La ciudadanía está entretenida pero no informada. Y está entretenida en el mejor de los casos, gastando su tiempo en cosas banales, con un objetivo por parte de quien la proporciona totalmente mercantilista, de hacer dinero, de vender productos y de vender ideas. Y en el peor de los casos, de manipular esas ideas y de manipular la opinión pública.

Has estado en más de 180 países y todavía continúas viajando ¿Qué has aprendido de todos sus viajes?

Una de las enseñanzas que he aprendido es que todos somos responsables de lo que les pase a todos lo que vivimos en este mundo. Por tanto nos deben preocupar los demás, aunque estén muy lejos, porque incluso de forma egoísta, porque lo que les pase y ocurra en el otro lado del mundo va a tener una repercusión en el nuestro y cada vez más deprisa en este momento.

Otra enseñanza es que en general, las personas en todas partes quieren lo mismo. Es decir, que el común de los mortales lo que quiere es una vida digna donde tenga los mínimos necesarios para vivir dignamente, comida en casa, educación para sus hijos, etc.

Es decir, una vida digna, posibilidades de ir avanzando, vivir con su familia, con sus amigos, en sus entornos tranquilos y en paz. Y ya está. Eso es lo que realmente quiere la gente. Lo malo es ahí hay muchos intereses de determinados sectores que van a buscar lo peor que tienen el ser humano e impiden que realmente se construya ese mundo justo e igualitario, tranquilo y en paz. Somos todos muy parecidos y que en general, el ser humano es generoso el individualismo, el egoísmo lo hemos ido incorporando con los años y realmente no somos tan distintos unos de otros.

Eso de que nos afecta lo q­ue ocurre al otro lado del mundo… ¿crees que los medios de comunicación han informado de manera desafortunada sobre los refugiados?

Absolutamente. No solo en España, en general, la mayoría de la información sobre los refugiados ha sido muy criticable, porque ha sido una información por una parte muy superficial, de poco conocimiento y sin profundidad.  Pero por otra parte e intencionadamente, muy sesgada, presentando a los inmigrantes como un problema cuando han intentado algunos, un porcentaje ínfimo, venir a Europa y por ende a España, pero los refugiados hace muchos años que hay. Hay más de 60 millones de refugiados en el mundo. Personas que han tenido que abandonarlo todo, que están fuera de sus pueblos, de sus países, en países vecinos en condiciones tremendas por lo que nunca nos habíamos preocupado porque como no parecía que nos amenazaran.

Entonces, ahora resulta que ahora ese porcentaje ínfimo nos amenaza ¿y por qué pensamos ellos como una amenaza? Porque en los medios de comunicación nos trasmiten esa idea de amenaza pero en realidad no es una amenaza.

Es decir, ha habido una información de una pésima calidad, sin ningún rigor, con muchísima falta de ética y verdaderamente olvidándose de los derechos de las personas, de que esas personas tienen los mismos derechos que nosotros, es decir, no son perores, son sujetos de derecho como cualquier otro ser humano y que es  eso, lo que realmente nos tiene que preocupar.

Hay que intentar buscar soluciones y responsabilidades, no presentarlos nunca como enemigos, no propagar, que es lo que se ha hecho, un lenguaje de odio y de rechazo.  ¿Por qué esas personas se están marchando de sus casas y de sus pueblos? ¿Qué responsabilidad tenemos nosotros con esos? Porque si no hubiera esas guerras, ni se estuvieran muriendo de hambre, si no hubiera persecuciones a mujeres o no se ñas violaran en el Congo para quitarles los recursos minerales, por ejemplo, no se marcharían. Y ¿Quién hace todo eso? Eso lo hacemos nosotros, lo hace occidente fundamentalmente.

Lo que hay que propagar es un lenguaje de preocupación, de inquietud y de compromiso, en buscar soluciones para construir un mundo mejor y eso es lo que no han hecho la mayoría de los medios.

¿Están los medios al servicio de los ciudadanos?

En la película maravillosa de “los archivos del Pentágono”, hay un momento en el personaje de Tom Hanks  dice: “La prensa sirve a los gobernados, no a los gobernantes”. Es decir, el gobierno no puede decidir de qué forma y de qué se nos informa. La información es para los gobernados. Y  diría algo más, la interferencia actual en los medios de comunicación ya no es política e ideológica, si no económica. Son los grandes poderes económicos los que se han fagocitado a la política y a los medios, es decir, lo que realmente debería estar separado (poder político, poder económico y poder mediático), para lógicamente poder controlarse los unos a los otros, en este momento están mezclados y esa promiscuidad entre los 3 poderes hace una indefensión en el ciudadano.

¿Cuáles son los temas de actualidad que más te preocupan hoy en día?

Lo que más me preocupa es precisamente el que se haya abandonado el objetivo de que el centro de interés tienen que ser las personas, que mejore la situación de esas personas, su vida, las condiciones y el acceso de las personas en todo el mundo.

En este momento, el trabajar en favor de los demás no es nada valorado, ¿qué es sinónimo de éxito? ¿Es una persona que ha utilizado su talento, su capacidad, su esfuerzo para crear? Desde un fontanero a un médico, investigador, deportista o artista, es decir en cualquier ámbito, enfoque su trabajo a crear un mundo mejor pensando en la mayoría, en el bien común de las personas. Pues esas personas que hacen eso no las conoce nadie. ¿A quienes conocemos? ¿Cuál es el exitoso? Pues el que posee bienes materiales. Todo se valora a través del dinero y no importa como lo haya conseguido. Eso es una sociedad que va muy mal.

Veo y me preocupa que cada vez más se está dejando de lado, la ética, los valores y el interés por las personas. Además, las personas empiezan a ser consideradas como prescindibles. Si no estás tú, estará otro. Pues no, porque tú eres tú, quiero decir, el cada uno es un sujeto y tiene los mismos derechos que el del al lado y por tanto eso no puede ser. Es lo que más me preocupa porque veo que eso hace que estemos cometiendo muchos errores.

 

Muchas gracias Rosa.