Las cuentas en la Seguridad Social siguen sin cuadrar, aunque el Producto Interior Bruto ha comenzado el año creciendo a un ritmo interanual del 3,4%  y el paro bajó en mayo del 20%, lo que no ocurría desde hace seis años. Por ello, el Gobierno ha tenido que volver a tirar de la hucha de las pensiones en la mayor retirada de una sola tacada: 8.700 millones de euros para «garantizar el pago puntual de las pensiones contributivas».

El Ministerio de Empleo lo anunció a última hora de este viernes. El Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy, que está en funciones desde diciembre, empezó a tirar de la llamada hucha de las pensiones a principios de la última legislatura y lleva repitiendo ese movimiento desde entonces, con un saldo de 54.151 millones menos para sus arcas, frente a los 66.815 millones que llegó a acumular a principios de 2011 cuando todavía no acusaba lo peor de la crisis. El saldo actual, que queda ahora en 25.176 millones (el equivalente al 2,33% del PIB), representa poco más de un tercio de aquel máximo histórico (solo el 37,7%).
En 2015 ya retiró 11.500 millones en dos tomas para pagar las extras (verano y Navidad) a los pensionistas, puesto que lo ingresado por las cotizaciones resultaba insuficiente. Un año antes fueron 15.300 millones, 11.648 millones más en 2013 y, por último -o, para ser más exactos, de inicio- 7.003 millones en 2012.

De mantenerse la tendencia actual esa hucha duraría a duras penas tres años si no llegaran nuevas aportaciones, algo que parece improbable a medio plazo. De hecho, la Seguridad Social registró un déficit equivalente al 0,15% del PIB en los primeros cuatro meses del año, hasta los 1.642 millones.

No obstante, en ese pronóstico que hacen desde distintas instancias -por ejemplo, el Círculo de Empresarios, junto al Círculo de Economía catalán y el Círculo de Empresarios Vascos, en su último barómetro- no se han tenido en cuenta los réditos anuales que en intereses generan las inversiones del Fondo. Desde su creación y hasta el 1 de julio de este año ascienden a 27.490 millones, de los que 1.395 millones, corresponden a 2016. Y la mejora en la evolución del mercado laboral, con un aumento en el número de afiliados cotizantes, también puede terminar alargando esos plazos.