La osteoporosis es una afectación ósea generalizada caracterizada por una disminución de la masa y un deterioro de la microarquitectura ósea, producida por una menor cantidad de sus componentes minerales que conducen a un mayor riesgo de sufrir fracturas. Se trata de una afectación silenciosa y asintomática que inicialmente no afecta a la calidad de vida, sin embargo las complicaciones clínicas asociadas a la fractura por fragilidad incluyen el incremento de morbilidad (dolor, discapacidad física, peor calidad de vida relacionada con la salud, etcétera), en el riesgo de padecer nuevas fracturas y en la mortalidad.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la osteoporosis afecta en España a 3,5 millones de personas. Por su parte, en el año 2010 se estimó que en la Unión Europea un total de 22 millones de mujeres y 5,5 millones de hombres habían sido diagnosticados de osteoporosis densitométrica.

Las fracturas son la complicación clínica más importante de la osteoporosis y dentro de ellas, la fractura de cadera es la fractura potencialmente más grave por su elevada mortalidad, morbilidad e impacto sociosanitario. En España el número de fracturas por fragilidad asciende a 100.000, y en 2010, en Europa, el número de fracturas de cadera por fragilidad diagnosticadas fue de 610.000.

Solo en personas mayores de 70 años se contabilizan entre 63.000 y 65.000 fracturas de cadera al año en nuestro país. A ellas hay que añadir las fracturas vertebrales, cuya incidencia es tres veces superior a las fracturas de cadera, así como las 275 fracturas humerales y las 250 fracturas de radio que se producen al año por cada 1.000 habitantes.

En España, entre el 20 y el 25 por ciento de las camas de los Servicios de Traumatología de los hospitales están ocupadas por pacientes que han sufrido una fractura osteoporótica.

Además, en 2010 se produjeron 42.809 muertes directamente relacionadas con las fracturas por fragilidad en la Unión Europea. Un total de 2.550 de estas muertes correspondieron a España. De manera que con una tasa de mortalidad de 8,72 por cada 1.000 habitantes en 2010, las muertes directamente relacionadas con fractura de cadera representaron el 0,64 por ciento del total de las muertes.

Todas estas complicaciones impactan a nivel clínico, social y económico y su trascendencia se incrementa dado el progresivo envejecimiento de la población y el cambio de los hábitos de vida en los países desarrollados, de manera que se trata de un importante problema de salud pública.

Una enfermedad con gran carga económica

La carga económica de la osteoporosis es importante y va en aumento. Estudios recientes estiman que los costes directos asociados a las fracturas por fragilidad en 2010 ascienden a 29 miles de millones de euros en el conjunto de los cinco países más extensos de la Unión Europea (Francia, Italia, Alemania, España y Gran Bretaña) y a un total de 38,7 miles de millones en la Europa de los 27.

Poca atención preventiva

El 80 por ciento de los pacientes que reciben el alta tras una fractura osteoporótica no recibe ninguna recomendación que le ayude a prevenir la aparición de una nueva fractura y la atención primaria desempeña un papel decisivo en la atención al paciente que ha padecido una fractura.

Por este motivo, la Sociedad Española de Geriatría considera importante actuar desde la raíz del problema, y dado que el binomio osteoporosis-caídas subyace en prácticamente todos los casos de fractura en la población anciana, es nuestra labor profundizar y consensuar para conseguir un adecuado manejo diagnóstico y terapéutico de estos pacientes. Para ello, la SEGG cuanta con un Grupo de Trabajo constituido por 25 socios de la SEGG para la consecución de dichos objetivos y con este mismo fin desarrollará en su congreso anual un simposio sobre osteoporosis.

La SEGG celebrará su Congreso anual

 La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y la Sociedade Galega de Xerontoloxia e Xeriatria se unirán, durante los días 7 y 9 de junio de 2017 en la ciudad de A Coruña, para celebrar su congresos anuales, 59 congreso de la SEGG y 29 congreso de la SGXX bajo el lema “Envejecimiento y cronicidad: una oportunidad para la prevención y la innovación”.

Para la SEGG, atender a la cronicidad en sus múltiples aspectos y disciplinas supone un reto que se puede transformar en una excepcional oportunidad para acometer medidas que nos lleven a prevenir situaciones de pérdida de autonomía o paliarlas si ya existen.

Según su presidente José Antonio López Trigo, “estamos convencidos que es el momento oportuno para abordar todo aquello que, de la mano del cambio, la innovación y los nuevos sistemas y tecnologías, puede suponer una mejora en la atención a los mayores. Pretendemos reivindicar el papel determinante que, para la atención a la cronicidad, desde la excelencia, deben jugar la Geriatría y la Gerontología, sus aportaciones y los avances que en este sentido se producen en nuestros campos de dedicación científica y profesional”.