Vías de participación de las Personas Mayores: Asociaciones y órganos consultivos

La participación de las personas mayores es uno de los pilares del envejecimiento activo, junto con la salud, la seguridad y el aprendizaje a lo largo de la vida. El derecho a la participación en diferentes ámbitos (social, institucional, cultural, político, económico…) es una reivindicación de las personas mayores. Las personas mayores como sujetos activos y no meros espectadores pasivos.

Durante la 6º mesa debate “Vías de participación de las Personas Mayores: Asociaciones y órganos consultivos” enmarcada dentro de la Semana de las Personas Mayores 2018 del Imserso, se han planteado diferentes vías de participación de las personas mayores: las asociaciones, los órganos consultivos, el voluntariado y la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores(OMS-Imserso).

Una mesa coodinada por Luis Álvarez, miembro de la Comisión Permanente del Consejo Estatal de Personas Mayore
y presidente de Grupo Mayores de Telefónica, en la que han participado Maite Pozo. Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, como relatora del debate y con la participación de Martín Durán, Presidente Federación de Organizaciones Andaluzas de mayores (FOAM), Ramón Munera, Presidente provincial de las Asociación de Pensionistas y Jubilados (UDP) de Castilla- La Mancha  y vocal del Consejo Regional de Personas Mayores de Castilla-La Mancha, Pilar Rodríguez, Presidenta de la Fundación Pilares y Pilar Serrano, Jefa del Departamento de Programación, Evaluación y Desarrollo del Ayuntamiento de Madrid.

Personas Mayores y el asociacionismo más reivindicativo

Para Martín Duran, Presidente de FOAM, la respuesta al envejecimiento demográfico debe venir desde las instituciones, pero también desde las personas interesadas, desde el movimiento asociativo de personas mayores”. En cuanto al perfil de las personas mayores señaló que “es heterogéneo y ha ido evolucionando, ahora demandan un protagonismo y poder participar en las cuestiones y decisiones que les afectan”.

En referencia a ese nuevo perfil de las personas mayores destacó que “tradicionalmente las asociaciones de personas mayores han orientado su actividad al ocio y tiempo libre, asistencia y acompañamiento a las personas mayores, acciones solidarias, etc., pero con la evolución en el perfil de las personas mayores, también ha evolucionado el movimiento asociativo”.

De esa manera apuntó a los asistentes un ejemplo de actividades que demandan a día de hoy las Personas Mayores,  hacia actividades formativas: Las aulas de mayores. También señaló la demanda de actividades orientadas hacia un asociacionismo más reivindicativo, presente en foros de decisión política y social.

Asimismo, Martín enfatizó en que “el asociacionismo tiene que partir de una imagen no estereotipada de las personas mayores, de una imagen diferente más acorde con la realidad y tratar de influir en los medios de comunicación para combatir estereotipos negativos sobre la vejez que no responden a la realidad”.

Por consiguiente, reflejó el asociacionismo de personas mayores, como eje el desarrollo integral de la persona mayor como sujeto social y ciudadano de hecho y de derecho en una sociedad democrática, solidaria y participativa en la que quieren aportar y crear.

Para el Presidente de FOAM, “La transferencia de conocimiento, experiencia y saberes de las personas mayores es otro valor a aprovechar por parte de las asociaciones, un capital social que poner al servicio de la sociedad”. En este sentido Martín Duran señaló que “las iniciativas intergeneracionales son fundamentales para compartir esa experiencia vital”.

Del mismo modo reivindicó que “las asociaciones necesitan de estructuras organizadas y gestionadas por las personas mayores. El trabajo en red con otras asociaciones, la conexión con otras organizaciones es importante para aumentar la capacidad de influencia y de actividad”.

Los consejos consultivos, canales de participación de las Personas Mayores en los procesos de toma de decisiones

Por su parte,  Ramón Munera, Presidente de la Federación Territorial de Asociaciones provinciales de Pensionistas y Jubilados de Castilla-La Mancha “Don Quijote” y vocal del Consejo Territorial de Personas Mayores de Castilla- La Mancha destacó los siguientes aspectos de los consejos consultivos, especialmente del papel de las asociaciones de mayores en estos órganos:

En primer lugar, para Ramón Munera, los consejos consultivos “son una importante vía de participación institucional y deben ser tenidos en cuenta por las administraciones públicas, en los tres niveles local, autonómico y estatal”. Señaló que las Personas Mayores “Contamos con el Consejo Estatal de Personas Mayores, y con los Consejos Regionales”. Asimismo mencionó que los Consejos Municipales de Personas Mayores “no existen en todos los municipios, pero aumenta su número progresivamente”.

De esa manera, para el Presidente de la Federación Territorial de Asociaciones provinciales de Pensionistas y Jubilados de Castilla-La Mancha “Don Quijote”, los consejos consultivosson o deberían ser canales de participación de las personas mayores en los procesos de toma de decisiones que les atañen”. Ramón Munera, también añadió que “Deben ser una herramienta para hacer llegar la voz de las personas mayores a las instituciones, y de colaboración con otros actores, por eso es importante su constitución en todos los niveles, para hacer llegar esa voz y participar de la política local, autonómica y estatal (estrategias, planes, decálogos,manifiestos…).

Por tanto, para Ramón Munera los consejos consultivos “van de la mano de las asociaciones de mayores que son las que deben proponer, elaborar estrategias y también valorar las políticas y programas puestos en marcha”.

Los beneficios del Voluntariado en las Personas Mayores

Pilar Rodríguez, Presidente de la Fundación Pilares, habló del  voluntariado como forma de participación social de las personas mayores y presentó algunos datos de la investigación que han llevado a cabo desde la Fundación Pilares sobre el voluntariado, en la que buscaban conocer cómo son las personas mayores que vienen, las personas que ahora tienen entre 50 y 69 años.

De esa manera, la investigación muestra un gran cambio en el nivel de formación de las Personas Mayores. Según los datos expuestos por Pilar Rodriguez, “en 2001 el 30% en esta franja de edad tenía educación secundaria o superior. En 2017 este porcentaje ha pasado al 78%”.

Una investigación que también lanzó una pregunta sobre qué es lo mejor de tener “su edad”, a la que las personas encuestadas, de forma mayoritaria, respondieron “la experiencia acumulada” pero muestra que conforme se cumplen años disminuyen las personas que dan esta respuesta, porque “constatan que esa experiencia acumulada no es valorada por la sociedad”.

Respecto al voluntariado, Pilar Rodríguez explicó que ” en España con un 9,3% de personas que realizan algún voluntariado, las cifras son mucho más bajas que en países como Holanda con un 42% o Reino Unido con un 31%”. Según los datos de la Fundación Pilares, 0 entre los 50 y 69 años, al 39% no le interesa el voluntariado, pero existe un 32,5% que no realiza ninguno pero estaría dispuesto a colaborar en algún voluntariado.

En cuanto a los beneficios de realizar actividades de voluntariado, la sensación general  es que “se reciba mucho más de lo que se da”, y estos beneficios giran en torno a tres aspectos fundamentales: Aumento de la cantidad y calidad de relaciones sociales, mejora del bienestar y mejora de la percepción subjetiva de la salud y el desarrollo de la percepción de “propósito” o de “sentido” de la vida.

Entre otras conclusiones que arroja la investigación realizada por la Fundación Pilares, se considera importante salir a la comunidad, abrir los centros de mayores al entorno, realizando por ejemplo actividades de voluntariado en el barrio y fomentando las relaciones intergeneracionales.

Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores

Pilar Serrano, Jefa del Departamento de Programación, Evaluación y Desarrollo del Ayuntamiento de Madrid explicó  dio a conocer “Madrid Ciudad Amigable con las Personas Mayores” como parte de la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores promovida por la OMS e impulsada por el Imserso en España, a través del acuerdo de colaboración con la OMS. Esta Red ya cuenta con más de 700 ciudades y pueblos en todo el mundo.

De esa manera, “Madrid Ciudad Amigable” es un ejercicio de participación donde lo importante es la opinión, demandas y propuestas de las personas mayores, tanto en el diagnóstico elaborado como en el plan de acción posterior, a través de grupos focales y encuestas telefónicas principalmente. Así como la participación del Consejo Sectorial de Personas Mayores de Madrid en la elaboración del plan de acción.

Asimismo, Pilar Serrano habló sobre las dos líneas que marcan el plan de acción: En primer los aspectos tangibles, materiales, como la mejora de la accesibilidad y en segundo lugar, aspectos intangibles, como el respeto, la inclusión social y la no discriminación, que aparecen de forma transversal.

Por lo tanto, “Madrid Ciudad Amigable se caracteriza por la participación de las personas mayores, la implicación de personal técnico de todas las áreas municipales y el liderazgo de Alcaldía en el proyecto. El diagnóstico inicial se llevó a cabo con la corporación anterior, y con la actual corporación se ha elaborado el plan de acción, que hasta la fecha se ha cumplido en un 87%. Se trata de un proyecto más allá de sesgos políticos, ya que mejora una localidad para toda la ciudadanía.

Para Pilar Serrano, en una ciudad como Madrid “la participación puede ser compleja pero sin duda es el valor añadido de este proyecto”. Asimismo explicó que “uno de los efectos que con mucha probabilidad perdurará en el tiempo es la co-creación con las personas mayores, es importante el vínculo establecido entre el Consejo Sectorial de Personas Mayores y el grupo motor del proyecto en el ayuntamiento”.

 

Fuente: Imserso