La presbiacusia es un problema auditivo que sufre un 80% de la población por encima de los 75 años. Únicamente dos de cada 10 usuarios sortean esta patología.

Carlos Mirón, jefe de Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario HM Madrid afirma que “Es la enfermedad crónica más prevalente en personas mayores, después de la hipertensión arterial y de la artritis”.

Se produce por un desgaste de la estructura del oído interno y también de las células que encontramos en él. Por otro lado, hay más elementos que pueden influir para su aparición, como complicaciones relacionadas con enfermedades cónicas o la exposición durante mucho tiempo ante ruidos muy elevados.

La pérdida de la capacidad auditiva es algo que ocurre con bastante frecuencia entre lo más mayores. Pero los síntomas de la presbiacusia están apareciendo cada vez más en personas más jóvenes, presentándose alrededor de los 50 años, cuando lo normal era más tarde. El factor edad ya no es tan determinante para sufrir las primeras consecuencias de la pérdida auditiva, ahora deberíamos atender más a factores externos como el ruido ambiental, para no someter a nuestros oídos a esfuerzos innecesarios.

Con frecuencia, los pacientes con presbiacusia tienen la necesidad de acudir a un especialista por los inconvenientes que la pérdida auditiva les genera, por ejemplo, al intentar entender a la perfección una conversación en la que participa mucha gente. Otra de las causas es no distinguir bien los sonidos que contienen letras como la “t” o la “s” o tonos agudos, entender mejor las voces masculinas que las femeninas o la intolerancia a ambientes muy ruidosos. Estas situaciones pueden generar en la persona que padece presbiacusia aislamiento u otros condicionantes que afecten a su carácter, llegando a provocar en ocasiones hasta depresión.

Actualmente el tratamiento más usual para este problema auditivo es la utilización de audífonos, ya que han demostrado ser la solución más eficaz para este tipo de pérdida de capacidad auditiva. Además, poco a poco van añadiéndose nuevas funciones que permiten su óptima adaptación a las necesidades de cada paciente. En Audifón estamos en contacto cada día con la presbiacusia, y nuestro cualificado equipo de audioprotesistas podrá asesorarte perfectamente sobre los modelos de audífonos que mejor encajan con tus necesidades.

El entorno del paciente puede contribuir, además, en mejorar determinadas situaciones e incrementar la comodidad de la persona en cuestión a la hora de exponerse antes situaciones en las que la sordera supone un problema. Por ejemplo:

  •    Tener en cuenta apagar aparatos como la radio o la televisión  cuando se mantiene una conversación con ellos.
  •    Procurar no taparse la boca al hablar ni masticar mientras se mantiene una conversación también ayuda a que el entendimiento sea mayor.
  •    Mantener la cabeza recta, de manera que nos pueda ver a la perfección mientras se habla con la persona que tiene pérdida auditiva.
  •    También ayuda tener la luz de frente para que la persona con pérdida de audición pueda ver cada gesto.
  •    Hablar sin gritar, ya que puede distorsionarse el habla.
  •    Hablar a un ritmo normal sin exagerar gesticulando.
  •    Si la persona con pérdida auditiva no ha entendido bien tratar de volver a hacer la oración de manera más sencilla.

Todos estos consejos permiten que el paciente se adapte mejor a cada situación y se evite así su aislamiento. Sí además de esto se utilizan audífonos, será mucho más fácil la integración del paciente y se reducirán bastante las limitaciones que surjan con la pérdida auditiva.