Seún publica El Economista, en un conferencia telefónica el pasado jueves para presentar sus resultados trimestrales, Tony James, el presidente de Blackstone, la entidad financiera y gestión de fondos, habló de la crisis “que se esconde” en Estados Unidos y cuyos efectos podrían ser nefastos. “La crisis escondida en América de la que nadie está hablando es qué ocurrirá con los ciudadanos de 20, 30 o 40 años que ya no cuentan con un fondo de pensión definido por parte de sus empresas”, dijo según el portal Business Insider.

Durante décadas, los estadounidenses que comenzaban a trabajar podían acceder a lo que se conoce como un plan de pensiones de beneficio definido, dirigidos por gestores de inversión. Cuando la rentabilidad de dichos planes no llegaba a devolver la cantidad prometida al individuo, la empresa se encargaba de costear la diferencia.

Pero como apuntó James, a día de hoy es responsabilidad del empleado el destinar dinero a sus fondos de pensiones a través de su 401K o IRA, lo que se conoce como un plan de contribución definida. ¿Cuál es la diferencia?, en el primero se fija una meta de beneficio a alcanzar y en los segundos lo que se fija es la contribución mensual que el individuo realice al plan.

“Cuando muchos individuos se retiren a los 65 y no tengan suficiente dinero para vivir y este hecho afecta a una o dos generaciones no vamos a preguntar qué ha pasado”, reconoció el directivo de Blackstone. Según su punto de vista, los ciudadanos no sólo no están ahorrando lo suficiente sino que la rentabilidad de dichos ahorros será mucho menor que en el pasado. “Si no pueden invertir con retornos que sobrepasen el 4 o el 5 por ciento, que es básicamente lo que los mercados ofrecen, vamos es ver cómo el país se enfrenta a un gran problema”, dijo.

De un tiempo a esta parte, y dado la baja rentabilidad ofrecida por activos tradicionales como la renta variable, bonos y efectivos, muchos fondos de pensiones han comenzado a fijarse en inversiones alternativas, como fondos de cobertura, futuros, derivados o start ups, que prometen mayores beneficios pero implican un riesgo mucho mayor.