El Anteproyecto de Presupuestos Generales del Estado presentados por el Gobierno, contempla que el Estado prestará fondos a la Seguridad Social para pagar las pensiones.

Los 15.900 millones con los que cuenta el Fondo de Reserva ya no son suficientes para abonar los 9,4 millones de pensiones durante todos los meses y el Estado tendrá que recurrir a la deuda pública para prestar dinero a la Seguridad Social y abonar la paga extraordinaria de diciembre, para la que se necesitarán al menos 3.000 millones de euros.

La nómina mensual de las pensiones asciende, según los últimos datos del Ministerio de Empleo, a 8.648 millones de euros, cantidad que irá en aumento conforme pasen los meses. La hucha podrá hacer frente a la extraordinaria de junio sin problemas, pero se quedará con poco más de 6.000 millones para abonar la de diciembre, cuando no es descartable que su coste ascienda a 9.000 millones. El Ejecutivo, además, no quiere dejar vacío el Fondo, que en 2011 llegó a contar con más de 66.000 millones de euros que ahora se han volatalizado para paliar el déficit perenne del sistema.

el titular de Hacienda Cristóbal Montoro no quiso poner una cifra sobre la mesa. “Ya lo iremos viendo”, aseveró, enmarcando el préstamo que el Estado debe hacer a la Seguridad Social en la normalidad. Es un mecanismo que se utilizó en los años 90 por dificultades coyunturales y que no tuvo más consecuencias, y además, según el ministro, “no incrementará adicionalmente la deuda pública”.

Montoro explicó que la deuda que computa “es la que hay que pagar a terceros”, y en ningún caso la que mantienen unas esferas administrativas con otras (en este caso la que la Seguridad Social contraería con la Administración Central). Por eso, el Estado sí tendrá que endeudarse para pagar todas las pensiones, pero esa operación computará de la misma forma en que lo han ido haciendo las sucesivas extracciones del Fondo de Reserva.

¿Y el año que viene?

Las necesidades de este año no son especialmente preocupantes, pues 3.000 millones no son sino una mínima porción de los 140.000 millones que habrá que emplear en total este año para pagar a los pensionistas. El verdadero problema llegará el próximo año si el Pacto de Toledo no pone remedio antes a través de una propuesta de reforma del sistema.

El 2018 comenzará con un déficit de al menos 15.500 millones (el 1,4 por ciento del PIB), y el Fondo de Reserva no tendrá recursos suficientes ni siquiera para pagar la extraordinaria de junio. En ese sentido, el Tesoro tendrá que captar como mínimo 18.000 millones para que la Seguridad Social pueda hacer frente a todos sus compromisos, el equivalente a dos nóminas mensuales.

La cantidad necesaria entre 2017 y 2018 ascendería, así, a 21.000 millones de euros, levemente por encima de los 17.000 millones o 18.000 millones que proyectaba hasta hace pocas semanas el propio Ejecutivo.

A partir de 2019, y sin consenso parlamentario, la factura anual sería superior en cualquier caso a los 18.000 millones, aunque Hacienda y la propia presidenta del Pacto de Toledo, Celia Villalobos, son optimistas respecto a la posibilidad de un acuerdo interparlamentario de soluciones contra el desfase de ingresos y gastos en el sistema.