Durante la crisis, han sido en muchos casos los pensionistas quienes han soportado la carga de la familia en su sentido más amplio, dando cobertura a sus familiares cuando se hallaban en situación de desempleo.

El Instituto de Nacional de Estadística, ha publicado la Encuesta de Condiciones de Vida 2017, proporcionando un reflejo actual sobre la renta, el nivel y composición de la pobreza y la exclusión social en España.

Población en riesgo de pobreza

La nueva publicación  refleja la población en riesgo de pobreza, un indicador relativo que mide desigualdad. No mide pobreza absoluta, sino cuántas personas tienen ingresos bajos en relación al conjunto de la población. En 2017 (y teniendo en cuenta los ingresos de 2016) el porcentaje de población por debajo del umbral de riesgo de pobreza (la llamada tasa de riesgo de pobreza) se situó en el 21,6% de la población residente en España, frente al 22,3% del año anterior.

Por grupo de edad, la tasa de riesgo de pobreza se redujo 1,4 puntos en el grupo de edad de 16 a 64 años y bajó 0,8 puntos para los menores de 16 años. Por el contrario, aumentó 1,8 puntos para los mayores de 65 años.

Mayores de 65 años en riesgo de pobreza

La tasa de pobreza de los mayores de 65 años –tramo que comprende a los pensionistas- aumentó en 3,4 puntos desde 2013 y es el más elevado desde 2012 (12,7%), según la Encuesta de Condiciones de Vida correspondiente a 2017, publicada por el INE.

La tasa riesgo de pobreza de este colectivo ha pasado del 6,3% en 2015 a 8,9% en 2016, a pesar de que en España prácticamente son inexistentes los costes de alquiler para un colectivo que en su mayoría tiene residencia en propiedad. Según datos del INE, casi el 90% de los mayores de 65 años son propietarios de una vivienda.

Los pensionistas son el grupo de población que según la citada encuesta aumentó más su tasa de pobreza. A esta evolución negativa, ha contribuido el hecho de que, durante la crisis, han sido en muchos casos los pensionistas quienes han soportado la carga de la familia en su sentido más amplio, dando cobertura a sus descendientes cuando se hallaban en situación de desempleo. Según los datos conocidos, es el único tramo de edad en el que aumenta el riesgo de pobreza con respecto al año anterior, una tendencia que se mantiene en los tres últimos años.

La salida de la crisis coincide, por tanto, con un aumento de la tasa de pobreza en el tramo de edad en el que se enmarcan los pensionistas, un colectivo especialmente vulnerable que precisa una mayor protección.

La población en riesgo de pobreza es un indicador relativo que mide desigualdad. No mide pobreza absoluta, sino cuántas personas tienen ingresos bajos en relación al conjunto de la población. En 2017 (y teniendo en cuenta los ingresos de 2016) el porcentaje de población por debajo del umbral de riesgo de pobreza (la llamada tasa de riesgo de pobreza3) se situó en el 21,6% de la población residente en España, frente al 22,3% del año anterior.

Por grupo de edad, la tasa de riesgo de pobreza se redujo 1,4 puntos en el grupo de edad de 16 a 64 años y bajó 0,8 puntos para los menores de 16 años. Por el contrario, aumentó 1,8 puntos para los mayores de 65 años.

Aumento del porcentaje de pensionistas en riego de pobreza Indicador AROPE.

Según los datos publicados en el Informe 2018 sobre la adecuación de las pensiones en la UE, destaca el aumento del porcentaje de españoles que vive en riesgo de pobreza hasta el 26,6 por ciento, según el indicador Arope de riesgo de pobreza o exclusión social (estrategia Europa 20205)

Este índice es progresivamente más elevado a medida que aumenta la edad de los ciudadanos y supone un evidente peligro de que la recuperación económica no llegue por igual a la población de más de 65 años.