“La nutrición antiaging se basa en el uso de una dieta de equilibrio hormonal que permita mantener los niveles de azúcar en sangre constantes con el menor consumo de calorías posible, pero sin pasar hambre o fatiga”, aseguró el Dr. Barry Sears, presidente de la Inflammation Research Foundation e Investigador del Instituto Tecnológico de Massachusetts y de la Facultad de Medicina de Boston, en el marco del 14º Congreso Mundial de Medicina Estética y Antiaging celebrado en Montecarlo. “Se puede lograr un aspecto más joven y rendir mejor si se consigue controlar los niveles de azúcar”, afirmó.

El Dr. Sears, creador del método ‘La Zona’, recordó que se pueden controlar los niveles de azúcar en sangre siguiendo este estilo de vida. ‘La Zona’ se basa en 3 pilares fundamentales. En primer lugar, es una alimentación cuyo objetivo es controlar los niveles de glucosa en sangre. Se realizan al menos 5 comidas diarias (3 de ellas principales) y cada una de ellas debe contener hidratos de carbono, proteínas y grasas en la proporción calórica 40-30-30 respectivamente. En segundo lugar, propone un aporte adecuado de Omega 3 para reducir la inflamación celular de nuestro organismo y contribuir al funcionamiento normal de corazón y cerebro. Y por último, el consumo de polifenoles, que son las sustancias químicas que dan color a frutas y verduras y son potentes antioxidantes de origen vegetal que ayudan a controlar el estrés oxidativo.

“Los polifenoles, presentes principalmente en las frutas, las verduras, el café, el aceite de oliva, el  cacao o el vino tinto son fundamentales para mantener un equilibrio óptimo a nivel intestinal y conseguir una mayor longevidad”, explicó el especialista. “Los ácidos grasos Omega 3, presentes en los pescados azules, además de controlar el nivel de inflamación celular, reducen el exceso de grasa y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes”, añadió el doctor.

Este especialista manifestó que, este tipo de antiaging puede entenderse como una estrategia pro-bienestar que permite vivir durante más tiempo y con mejor calidad de vida. Lo que impide alcanzar ese objetivo es la inflamación causada por una invasión microbiana, las lesiones físicas y una alimentación desequilibrada. “Todos estos factores pueden modificarse rápidamente mediante la nutrición anti-inflamatoria”, matizó. En este sentido, “la suplementación de la dieta con niveles terapéuticos de ácidos grasos Omega 3 y polifenoles también reducirá significativamente la inflamación en todos los órganos del cuerpo, así como en la comunidad microbiana del intestino”, concluyó el Dr. Sears.