Las Navidades nos traen cada año numerosos personajes y tradiciones con los que convivimos. A los Tres Reyes Mayos, se sumó hace años Papá Noel, cuya presencia se extiende por todo el territorio español; pero muchas comunidades autónomas cuentan con su Santa Claus autóctono.

En Galicia se celebra la llegada del Apaldador o Apalpa Barrigas, un viejo barbudo y gigantón, de oficio carbonero, que baja de las montañas cargado con sacos de castañas. La noche de Navidad, entra en las casas y palpa (apalpa) la barriga de los niños para ver si están llenas, después deja un puñado de castañas y juguetes.

En la Nochebuena gallega se suele quemar un tronco, el `tizón o cepo de Nadal´, cuyas cenizas se echan al fuego en los días de tormenta para proteger la casa de los rayos. Una tradición que arranca de la celebración del solsticio de invierno o Yule para los celtas, cuando se quemaban troncos para la llegada del nuevo sol.

Antiguamente también, en muchos municipios de Cáceres (Extremadura) se encendía el 24 de diciembre el` leño de Navidad´, en el que se cocinaba la cena de esa noche. Tras la Misa del gallo, se apagaba y ese leño se guardaba ya que le otorgaban propiedades mágicas y purificadoras, arrojando los tizones del leño a los sembrados para que dieran una buena cosecha. En la actualidad son muchas las localidades extremeñas que celebran el ciclo navideño encendiendo  candelas, hogueras, jogarás (en las Hurdes) o luminarias, en torno a las cuales se cantan villancicos.

En muchos pueblos y casas catalanas, se echa a quemar también un tronco el día de Nochebuena. Muchos señalan este, como el origen de la aparición del Tió de Nadal en Catalunya o la Tronca de Navidad, en Aragón, un tronco de madera hueco, que ya no se quema, sino que se le alimenta y cuida, hasta que el día de Navidad se le hace `cagar´ los regalos de los más pequeños. Muchos ven en esta tradición su parentesco con el árbol de Navidad, debajo del cual aparecen los regalos.

Carbonero como el Apaldador, es también el oficio del Olentzero, un personaje muy presente en la Navidad del País Vasco y Navarra. Tiene la cara manchada de carbón, ropa tradicional, txapela, pipa y un saco con regalos. Es costumbre que grupos de vecinos, paseen un muñeco caracterizado de Olentzero, por las calles en Nochebuena, aunque su función principal es la de repartir regalos a los niños esa misma noche.

Barbudo y bonachón aparece El Esteru, personaje de reciente creación de la Navidad cántabra, y que como sus colegas reparte juguetes a los niños en Nochebuena, acompañado de un burru.

La tradición marinera asturiana trae el personaje de El Angulero, que llega cada Nochebuena en su chalano `La Angulina´ a San Juan de la Arena, procedente del mar de los Sargazos, acompañado por varios pajes. Allí en una de las capitales mundiales de la angula, desembarca con regalos para los más pequeños. 

¡Se armó el belén!

Otra de las tradiciones navideñas que muchos pueblos conservan son los belenes vivientes. En Andalucía en los municipios gaditanos de Ubrique y Arcos de la Frontera; en los malagueños, Almayate y Vélez-Málaga; en la aldea jienense de Fontanar; o en el onubense de Beas. Aunque es el de Higuera de la Sierra (Huelva), catalogado como Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía, el de mayor fama y que moviliza a todo el pueblo, cada 5 de enero.

En Castilla-La Mancha, son famosos los Autos de Navidad de Marjaliza (Toledo) y Valdeganga (Albacete); y el Auto de los Reyes, de la localidad albaceteña de Vianos.

El día de Nochebuena, son muchos los municipios cacereños que celebran autos sacramentales, como en Galisteo y Casatejada. En Palomero, la Pastorela, donde un ángel anuncia los pastores el nacimiento de Jesús; y en Torrejoncillo se escenifican Las Jornadas, dramatización en la que la Virgen y san José recorren su camino hacia Belén. En otros como en Ahigal (Cáceres) y Castilblanco (Badajoz), se celebra el Auto de los Reyes Magos, al igual que en otras tres localidades de la conocida Siberia extremeña (Badajoz): Helechosa, Villarta de los Montes y Valdecaballeros.

En algunos pueblos de León, se conoce como pastorada o corderada, la representación de la adoración de los pastores al niño, ofreciéndole un cordero o un cabritillo. En Zamora, las pastorelas más famosas son las de Tábara, Riofrío de Aliste y Andavías.

Cada 28 de diciembre se celebra en Burgos, la Fiesta de El Obispillo.

Cada 28 de diciembre se celebra en Burgos, la Fiesta de El Obispillo.

Tamborada y zambombá

La Navidad es también un periodo de fiesta, marcado por los tradicionales villacincos. Pero más allá de ellos, se celebran las tradicionales tamboradas extremeñas, en las que los jóvenes recorren las calles en la noche de Nochebuena, haciendo sonar tambores o cencerros, mientras cantan villancicos.

Más al sur, en Jerez (Cadiz) se celebra la Zambombá cuyo origen está en las reuniones que se organizaban en las casas de vecinos al caer la noche, durante estas fechas, donde familias enteras se arremolinaban alrededor del fuego para compartir la cena y cantar villancicos y cantes populares acompañados, de zambombas.

Desde el siglo XVII, en el municipio riojano de Grávalos, el día de Nochebuena se organiza el baile de los pastores durante la misa del gallo. Los días posteriores y hasta el 29 de diciembre, el mayordomo de la Cofradía de los Hermanos del Niño Jesús de Grávalos, y el resto de cofrades, acompañados por un gaitero y un tamborilero, recorren el pueblo para terminar en casa del mayordomo donde se ensaya el baile de los brindis, que se celebrará el día 1 de enero.

El 25 de diciembre en Isso de Hellín (Albacete) se baila alrededor de un altar unas danzas religioso-guerreras con los brazos en alto y dando saltos, en busca de fuerza y virilidad. En Nochebuena, en Ossa de Montiel (Albacete) y Cardenete (Cuenca), se celebran bailes típicos de pastores. En Caudete (Albacete) los bailes del Niño tienen lugar el 25 de diciembre y el 1 de enero para conmemorar la alegría de los pastores ante el nacimiento de Jesús.

Aguinaldos y bautizos

La tradición navideña de pedir el aguinaldo también está muy extendida. En Albalá (Cáceres) la costumbre del aguinaldo da lugar a la Fiesta de las Tablas, que se inicia el día 24 y continúa hasta el 27, durante este tiempo seis mujeres `pedideras´ ofrecen unas tablas adornadas para la ocasión con cintas y pañuelos de colores, sobre las que el pueblo deposita panes, roscas y otros alimentos que luego serán subastados.

En Burgos, cada 28 de diciembre, se celebra la fiesta del Obispillo. Una costumbre del s.XV, donde uno de los niños cantores de la Escolanía de la Catedral, es elegido para imponer la cruz de madera a sus nuevos miembros. Desde el Palacio Arzobispal , y a lomos de una mula o caballo blanco, saldrá la comitiva repartiendo bendiciones, hasta llegar al ayuntamiento, donde el Obispillo felicitará a todos las navidades..

Y para terminar este breve repaso, recordar el tradicional Bautizo del Niño, que cada 1 de enero se celebra en Palencia, fiesta declarada de Interés Turístico Regional en 1999, y que congrega a miles de personas en el interior de la iglesia de San Miguel.