El oído es un órgano que se deteriora con el paso del tiempo. Generalmente ese desgaste suele ir asociado al trascurso de los años, aunque también puede manifestarse en edades más tempranas.

Los primeros síntomas de pérdida auditiva suelen aparecer cuando nos cuesta seguir el hilo de una conversación o cuando no escuchamos el timbre de la puerta. En esos momentos, la capacidad auditiva ha disminuido y la intensidad de esa pérdida de audición ya es muy profunda.

Es vital conocer el tipo de pérdida auditiva que se sufre porque cada una de ellas afecta de manera distinta a unas u otras partes del oído. Las más comunes son:

Pérdida Auditiva Conductiva

Se produce cuando existe exceso de cera o cerumen en el oído o se acumula líquido como consecuencia de una otitis o resfriado. Esas acumulaciones bloquean el paso de las ondas sonoras al oído externo u oído medio e impiden que lleguen al oído interno.

Puede ser leve o moderada y desarrollarse de forma temporal o permanente. Si es de carácter temporal se puede remediar con medicación o cirugía, pero también corregirse con el uso de audífonos.

Pérdida Auditiva Neurosensorial

Este tipo de pérdida se produce en el oído interno, ya que las ondas sonoras atraviesan el oído externo y el oído medio sin dificultad. El problema lo encontramos en el cerebro,que no es capaz de interpretar las señales eléctricas debido a que las células ciliadas están dañadas e impiden el paso del sonido.

En torno al 90% de las personascon problemas auditivos, presentan casos de pérdida auditiva neurosensorial. Los síntomas se manifiestan por el desgaste del oído con el paso de los años, cuando nos exponemos a ruidos demasiado altos, o por el desarrollo de enfermedades como paperas, esclerosis múltiple, la enfermedad de Ménière o por el consumo de algunos medicamentos ototóxicos. Es la pérdida auditiva más común y suele tratarse con el uso de audífonos.

Pérdida Auditiva Mixta

Se trata de una combinación de los dos tipos anteriores. El daño se produce tanto en el oído medio como en el oído interno. En función del paciente, se valorará el tratamiento que mejor se adecúa a este problema auditivo: medicación, cirugía, audífonos o implante del oído medio.

La detección precoz es muy importante para poner solución cuánto antes a los problemas auditivos que puedan surgir. En Audifón recomiendan realizar revisiones auditivas para detectar posibles anomalías en el oído lo más pronto posible. Busca tu centro Auditivo Audifón más cercano y pide cita para una audiometría y conocer cómo se encuentra tu audición.