“Ninguna pensión debe estar por debajo de los 1.080 euros al mes”. Esto es lo que reclaman siete asociaciones guipuzcoanas de jubilados que han lanzado una plataforma para defender sus intereses: unas pensiones públicas dignas, y empleos decentes para que los trabajadores puedan cotizar. Esta gran agrupación suma más de 40.000 afiliados que reclaman las garantías de los 180.000 pensionistas (117.000 jubilados y 43.000 viudos) que existen en el territorio. Su mensaje más directo es que “ninguna pensión” debe estar por debajo de los 1.080 euros, ya que eso implicaría que el subsidio está “por debajo del umbral de pobreza” de Gipuzkoa. Para ello, reclaman al Gobierno Central que “eche mano de los Presupuestos Generales del Estado” e invitan a los agentes públicos vascos a “complementar” las actuales pensiones.

Agijupens (Asociación guipuzcoana de Jubilados y Pensionistas), Nagusilan (Voluntariado Social de Mayores), Duintasuna (Gipuzkoako Jubilatuak eta Pentsiodunak Elkartea), Fevaas (Federación Vasca de Asociaciones de Prejubilados y Pensionistas), Gepe (Gipuzkoako Erretiratu edo Pentsionisten Elkartea), Helduak Adi y Helduen Hitza han conformado la Plataforma de Asociaciones de Mayores de Gipuzkoa.

José Riviere, presidente de Agijupens, la asociación más numerosa con 35.000 socios, explicó ayer que llevan desde diciembre abordando objetivos como las pensiones, la dependencia, el envejecimiento activo y la formación. “Hay que tener en cuenta que, con la escasez de puestos de trabajo, nuestros hijos no pueden hacer frente a las hipotecas y los pensionistas tenemos que ayudarles. No les vamos a dejar tirados, pero no deberíamos estar obligados a eso si el Gobierno actuara de otra manera”, criticó Riviere, quien admitió que tiene compañeros con unas pensiones menores a 600 euros a quienes “no les llega ni para comer”.

Para mejorar la situación, la Plataforma de Mayores pide que las pensiones no sean menores a 1.080 euros al mes. Esta cifra proviene del umbral de pobreza definido por la Unión Europea. “Se calcula sobre el equivalente al 60% del salario medio de los trabajadores del entorno” detalla Riviera, que en Gipuzkoa resultaría 1.080 euros.

En esta línea, Miguel Gortari, portavoz de Fevaas, solicitó al Gobierno español que “garantice las pensiones” y “si no llega con las cotizaciones, que eche mano de los Presupuestos Generales del Estado, que para eso están”. “Las pensiones nos las hemos ganado, no es una subvención y queremos que el Gobierno sea el avalista”, añadió. Además de esto, Gortari afirmó que en el País Vasco “hay suficientes recursos”, así que instó a las administraciones públicas vascas a “complementar” las pensiones para que lleguen a la cifra anunciada.

De esta forma, la plataforma no pretende solamente conseguir “una pensión digna”, sino cambiar el sistema de pensiones para que no quede “expuesto” a una “disminución de la reserva” o a “una falta de cotizantes”. Asimismo, ambos jubilados apuntaron que la raíz del problema está en los empleos actuales. “Los sueldos ahora son más ridículos, y las cotizaciones más bajas”, lamentó Riviera. “Un empleo pobre no te permite cotizar mucho, así que las pensiones dejan de sostenerse”, añadió Gortari. Así, abogaron por que desaparezcan “los empleos generadores de pensiones pobres”.

Por el momento, la plataforma, que se organiza en tres comisiones (pensiones, dependencia y formación), ya ha establecido contacto con las administraciones guipuzcoanas. El siguiente paso es transmitir sus intereses a los partidos políticos vascos y a los que tienen representación en el Congreso de Diputados, de cara a que integren su propuesta en la campaña electoral para las Elecciones Generales. A nivel local, en septiembre u octubre saldrán a la calle en concentraciones por el territorio para “sensibilizar a la ciudadanía guipuzcoana y defender nuestros intereses y los de aquellos que se jubilarán pronto”.