El Informe Mayores UDP que se publica hoy recoge las opiniones de personas mayores de 65 años referentes al uso y situación del Fondo de Reserva de la Seguridad Social.

El 60,5% los encuestados manifiesta no estar de acuerdo con la decisión del Gobierno de volver a utilizar el fondo en el año 2016, tal y como aparece reflejado en el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado para ese año.

Igualmente, el 57,5% de los encuestados no encuentran justificación para que en los últimos años se haya gastado casi el 50% del fondo para el pago de las pensiones.

En opinión del presidente de Unión Democrática de Pensionistas, UDP, Luis Martín Pindado, “existe gran preocupación en nuestro colectivo sobre el futuro de las pensiones, y este debería ser un tema principal en las propuestas de los partidos políticos de cara a las próximas elecciones generales”.

A este respecto, el Informe Mayores UDP publicado hoy recoge el dato de que el 44% de los mayores encuestados declaran mucha inquietud con respecto a lo que supone la reducción del Fondo en el futuro cobro de sus pensiones. El 52,1% manifiesta que se deberían subir los impuestos para pagar las pensiones como alternativa a usar este fondo.

También es destacable que la mayoría de los encuestados declara que se recuperará el fondo con el paso del tiempo, aunque para el 48% será pasado mucho tiempo, mientras que para el 32,6% será en pocos años.

Para Pindado “es esencial para nuestro país disponer de un sistema de pensiones sostenible, suficiente y solidario, y esto pasa por que nuestro mercado de trabajo dé un giro de 180º para reducir a la mitad nuestros niveles de desempleo y mejorar las condiciones salariales y laborales que permitan mejorar las cotizaciones de los trabajadores”.

El Gobierno prevé sacar en 2016 del Fondo de Reserva 6.283,3 millones de euros y lo hará por quinto año consecutivo aunque en esta ocasión a la baja, ya que es la menor previsión de gasto desde 2012, año en el que se recurrió por primera vez a este Fondo.

El Fondo de Reserva se creó en 1995 para poder cumplir las obligaciones del sistema. Las primeras aportaciones se hicieron en el año 2000. No se recurrió a él hasta 2012, año en el que el Ejecutivo sacó 7.003 millones de euros; en 2013 se utilizaron de esta hucha 11.648 millones y en 2014, en torno a los 14.000.

Para 2015, el Gobierno aprobó en los presupuestos una disposición de 8.446 millones de euros para garantizar el abono de las pensiones. A partir de 2012 y hasta 2015, el Fondo de Reserva se ha ido reduciendo de forma sucesiva: en 2012 contaba con 63.008 millones, en 2013 con 53.744 y en 2014 cayó a los 41.634 millones.

Según los Presupuestos Generales del Estado para 2016, la dotación para la política de pensiones el próximo año asciende a 135.448,93 millones de euros, lo que se traduce en un crecimiento del 2,9 % respecto a 2015.