Según un artículo de Jose Luis bajo en El Economista, los jubilados han perdido un 7% de su poder adquisitivo en los últimos 6 años, ya que las pensiones apenas han subido el 3% y los precios han subido un del 9,8%, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y teniendo en cuenta la inflación cero en que ha terminado el año 2015.

La pensión de jubilación media en España asciende actualmente a 14.182 euros anuales. Tomando como base esa cantidad, y teniendo en cuenta las variaciones aplicadas en los últimos años por los Gobiernos de Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero, un jubilado medio cobraba a principios del año 2009, en torno a 13.761 euros, un 3% menos que actualmente. Esa cantidad, si se hubiera ido subiendo conforme al incremento de los precios, ascendería este mismo año a los 14.688 euros, 506 euros más alta que la cifra actual.

En 2010 Rodríguez Zapatero se vio obligado en el año 2010 a anunciar una congelación de gran parte de las pensiones por la crisis de deuda y la necesidad de ajustar el déficit, que en nuestro país se había ido por encima del 11%. De 2011 a 2012 las prestaciones por jubilación apenas se revalorizaron un 1%, con el IPC subiendo el 2%. Con el Ejecutivo del PP, las pensiones han ido revalorizándose un 0,25% anual; primero por Decreto y después por imperativo legal, cuando el Gobierno aprobó una nueva reforma del sistema para impedir que el gasto se disparara (se decidió limitar las futuras subidas al IPC más el 0,25%).

Así, los casi 5,7 millones de beneficiarios de pensiones por jubilación, según los datos del propio Ministerio de Empleo, llegaron exhaustos al año 2013. Solo desde entonces, merced a la recuperación económica, a la menor presión del déficit y a la inflación (negativa en 2014 y del 0 en 2015), los pensionistas han podido recuperar una mínima parte del poder adquisitivo perdido con la crisis.

Pero las pensiones siguen siendo un quebradero de cabeza para los responsables de las cuentas de las Seguridad Social. El gasto supera ya los 135.000 millones de euros anuales, pese a las reformas de Zapatero y Rajoy.

No se ha logrado impedir que esa partida haya crecido en 23.000 millones anuales en apenas cinco años (en los Presupuestos para 2011 se destinaron 112.000 millones al pago de esas prestaciones). El crecimiento de esa partida y la pérdida de reservas de la llamada hucha de las pensiones, ahora por debajo de los 40.000 millones, ha llevado incluso al Gobierno a plantear la posibilidad de que viudedad y orfandad se financien de otra manera. Un debate que se abrirá en la nueva legislatura y que se traducirá, casi con seguridad, en más impuestos… o mayor pérdida de poder adquisitivo.