Noruega, Suecia, Suiza, Canadá, Alemania, Países Bajos, Islandia, EEUU, Japón y Nueva Zelanda. Estos son los diez países mejores para envejecer según el Indice Global de Envejecimiento 2014 de HelpAge.

HelpAge ha presentado su Índice Global de Envejecimiento, que mide la calidad de vida y el bienestar de las personas mayores en el mundo. Abarca al 91% de las personas mayores en el mundo, procedentes de 96 países y destaca aquellos países que aún no tienen en cuenta las necesidades de las personas mayores.

Noruega encabeza la lista, siendo el mejor país del mundo para hacerse mayor, mientras que Afganistán ocupa el último puesto. España está en el número 21.

En la actualidad hay 868 millones de personas mayores de 60 años, lo que equivale al 12% de la población mundial, y se estima que para 2050 aumentará hasta los dos mil millones, un 21%. España se encuentra en el número 21 en el Índice, por debajo de países como Reino Unido, el 11, Francia, 16, o Alemania, 5, pero por delante de otros como Portugal, 37, Italia 39, o Bélgica, 27.

La población española mayor de 60 años representa hoy en día el 23,4% del total, algo que subirá hasta el 40,2% en 2050 para situar a España como la cuarta población más envejecida de los 96 países, por detrás de Japón, Corea del Sur y Portugal. «En España las personas mayores tienen una alta esperanza de vida, aunque aún queda mucho por hacer para que sea una vida segura, digna y saludable», explica Isabel Martínez Lozano, Presidenta de HelpAge International España. «Y mucho más teniendo en cuenta nuestros altísimos niveles de envejecimiento».

Resultados Internacionales

Noruega lidera el Índice este año, tras desbancar a Suecia que ocupa el segundo puesto. El top 10 lo ocupan países de Europa Occidental, América del Norte y Asia Austral, además de Japón. El peor país para envejecer es Afganistán, en el puesto 96, antecedido por Mozambique, Gaza y Cisjordania, y Malawi. El Índice muestra que 1 de cada 4 personas en países con ingresos medios y bajos viven sin una pensión y que las políticas públicas de apoyo a las personas mayores si bien existen en prácticamente todos los países, necesitan ser implementadas de una manera más sistemática y rápida.

El crecimiento económico por sí solo no mejorará el bienestar de las personas mayores, por lo que se necesitan políticas específicas sobre envejecimiento. Solo la mitad de la población mundial puede esperar recibir una pensión básica y aunque hay otras políticas que apoyan a las personas mayores su implementación es lenta y no siempre efectiva. «La velocidad a la que envejece la población mundial supone un reto para los responsables de las políticas públicas, que tienen ahora la oportunidad de cubrir las necesidades de sus ciudadanos y mantener sus economías», reconoce Toby Porter, Director Ejecutivo de HelpAge International. Casi todos los países tienen algún tipo de pensión pero en las últimas dos décadas ha habido un gran incremento de las pensiones no contributivas o «pensiones sociales», financiadas a través de los impuestos.

En los países de ingresos bajos y medios en los que gran parte de la población trabaja en la economía informal, el aumento de las pensiones sociales supone un cambio muy importante en la política de pensiones. «A menudo los ingresos son demasiado bajos para poder ahorrar para la vejez, y por eso las pensiones sociales son muy necesarias», dice Porter.

Abordar la desigualdad

En la mayoría de los países de la Unión Europea, los sistemas de pensiones reducen más la desigualdad que el resto de medidas fiscales y de prestaciones sociales juntos. «Es fundamental que las nuevas metas para el desarrollo sostenible después de 2015 presten atención a las necesidades de las personas mayores», dice el profesor Richard Jolly, arquitecto del Índice de Desarrollo Humano del PNUD. La proporción de mayores de 80 años está creciendo más rápido, y se espera un aumento del 2% actual al 4% de la población mundial para el año 2050.