El Gobierno fía el cumplimiento de los Presupuestos Generales del Estado de 2015 a que se confirmen las predicciones de crecimiento de la economía y el producto interior bruto (PIB) crezca un 2% el próximo año, marcado por la convocatoria de elecciones municipales y autonómicas. Pero ese crecimiento, que muchos expertos consideran demasiado optimista, no permitirá excesivas alegrías. Aunque el proyecto presentado al Congreso prevé un aumento de la recaudación por impuestos del 5,4%, hasta 186.111 millones, con récord en el IVA (60.260 millones), la partida social del gasto crecerá mucho menos. Las “actuaciones de protección y promoción social” (incluidas Sanidad, Educación y Cultura) costarán 187.407 millones, sólo un 0,7% más que en 2014.

Las aportaciones para complementar la financiación del Sistema de la Seguridad Social también se contienen: Ascenderán a 13.074 millones de euros, sólo un 0,6% más que en 2014.

La contención pese a que según Montoro el país se encuentra “en la fase ascendente del ciclo económico” se traducirá en una subida mínima de las pensiones del 0,25%. Pese a ello, el gasto total en pensiones, -la partida más importante de los presupuestos- crecerá un 3,3% para el conjunto de pensiones, contributivas y no contributivas y un 3,2% para las contributivas (115.669 millones).

Habrá más gasto en pensiones porque habrá más pensionistas -aunque  no ganarán poder adquisitivo a poco que crezcan los precios- pero menos en desempleo. Los números del Ejecutivo contemplan la creación de 348.000 puestos de trabajo este año y menos personas cobrando prestación. La partida de prestaciones por desempleo ascenderá en 2015 a 25.300 millones. Son 4.500 millones menos que en el ejercicio anterior (14,9% de reducción).

Mordisco por intereses

El mordisco a las arcas del Estado será mayor por el pago de intereses de la deuda. Pese a la caída de tipos, el billón de euros en forma de créditos obligará a desembolsar en intereses este año 35.490 millones de euros (un 3% menos) Por comparar, el presupuesto conjunto de todos los ministerios será de 34.526 millones.

Todo el edificio presupuestario detallado en el Congreso por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, descansa en la llamada curva de Laffer, la teoría, discutida, según la cual, menos impuestos equivaldrán a más actividad económica y más recaudación. Eso es lo que sucederá el próximo año, según Montoro. Se recaudará más a pesar de que la recaudación por IRPF será menor por la reforma tributaria en marcha.

Ese aumento de recaudación permitirá seguir ajustando, reduciendo el peso del gasto público sobre el PIB y cumpliendo con la exigencia de Bruselas de reducir el déficit público al 5,5% del PIB: Se trata, explicó Montoro ” de gastar menos de lo que aumenta la actividad económica”.

(Fuente: Infolibre)