Más del 80% de las personas cuidadoras son mujeres

(lunes, Jul 06, 2020)

Recursos para personas cuidadoras y familiares

Las personas cuidadoras no profesionales y la labor que realizan queda muchas veces invisibilizada porque se realiza fundamentalmente en el ámbito del domicilio privado y se trata de una actividad no remunerada.

«Cuidar se conjuga en femenino, singular y privado«. Así de clara se muestra Aurora González, responsable del Servicio Multicanal SerCuidadorA al referirse a la labor que llevan a cabo las personas cuidadoras no profesionales, labor que, muchas veces, queda invisibilizada porque se realiza fundamentalmente en el ámbito del domicilio privado y se trata de una actividad no remunerada.

Las cifras, así lo atestiguan. Según los datos de las personas atendidas por Cruz Roja, más del 80% de las personas que cuidan son mujeres. Además, la mayoría de ellas son familiares de la persona dependiente (hijas o esposas).

«Otras características del perfil mayoritario de la persona cuidadora es que tiene una edad superior a los 50 años, comparte domicilio con la persona cuidada, afronta su labor a diario, carece de ocupación remunerada y comparte este rol de cuidadora con otros roles familiares y no recibe ayuda de otras personas«, indica Aurora González.

Los principales problemas a los que se enfrentan las personas cuidadoras no profesionales son la falta de formación y el desconocimiento de recursos que les deja indefensos ante una situación muy complicada, la sobrecarga de tareas que produce agotamiento que afecta a la salud física (dolores musculares, de cabeza…) y mental (estrés, angustia, ansiedad, pensamientos negativos..), la ausencia de apoyo que les produce aislamiento y el abandono de su propia vida porque todo pasa a girar en torno a la persona dependiente a quien se cuida. «Pero estas dificultades se pueden abordar con formación, información, recursos de respiro, grupos de apoyo y reconocimiento de su figura y su labor«, destaca González.

La labor del cuidado también reporta numerosos beneficios

Pese a la tópica imagen del cuidado como una ‘carga’, la labor del cuidado también reporta numerosos beneficios para las personas cuidadoras, como el hecho de sentirse útil, sentir que uno es querido, adquirir nuevas habilidades y conocimientos, o el hecho de poder estrechar la relación con las personas cuidadas. «Quien no cuida a quien tiene al lado, se está perdiendo algo«, recalca la portavoz de Cruz Roja.

Cruz Roja dedica parte de su acción con personas mayores a cuidar a las personas cuidadoras. Para ello, desarrolla acciones específicas dirigidas a las personas que cuidan, mejorando sus capacidades para la gestión de esta tarea, reduciendo la intensidad o carga del cuidado, a través de acciones de respiro y fomentando el apoyo mutuo. En total, durante 2019, Cruz Roja atendió a más de 259.000 personas mayores, dependientes y cuidadoras desde diferentes programas, con la participación de 45.750 personas voluntarias.

Durante el periodo de confinamiento por la COVID-19, Cruz Roja ha seguido realizando una labor de apoyo y soporte emocional a las personas que cuidan de otras personas, a través del Multicanal SerCuidadorA, el proyecto de Atención a personas Cuidadoras y con el lanzamiento de iniciativas como #YoMeQuedoACuidarEnCasa y el concurso de relatos #LoMuchoQueNosHanDado.

Decálogo para personas cuidadoras en la nueva normalidad

Con la llegada de la nueva normalidad, el Servicio Multicanal SerCuidadorA, quiere seguir ofreciendo su apoyo a las personas que lo requieran y, por ello, ha elaborado un decálogo para personas cuidadoras de personas mayores/dependientes:

1. Entiende que es normal que te sientas más sobrecargado/a de lo habitual, estamos viviendo una situación extraordinaria. La persona a la que cuidamos también puede encontrase más inestable, enfadada o triste de lo habitual.

2. Replantea tus rutinas y las tareas del cuidado a la nueva normalidad para no abandonar los hábitos saludables adquiridos.

3. Mantente informado/a de los cambios y recomendaciones oficiales. Aplica las medidas de prevención de la COVID-19 en todas tus acciones y también en la persona a la que cuidamos.

4. Consolida el contacto con las personas de tu entorno, entre todos/as podemos ayudarnos.

5. Mantén los diferentes canales de comunicación utilizados hasta ahora para mantener el contacto con amistades y familiares.

6. Comparte tus emociones y afronta la nueva situación con optimismo.

7. Reanuda, en la medida de lo posible, las actividades que realizabas antes del confinamiento.

8. Siéntete útil y reconoce el esfuerzo que has realizado durante este periodo de confinamiento.

9. Sigue cuidándote. Reserva un tiempo para ti, para hacer algo que te guste y que te reconforte.

10. Si tienes dificultad para adaptarte a la nueva normalidad pide ayuda profesional. Desde SerCuidadorA atenderemos tus consultas y te daremos apoyo emocional a través del 900 365 100.

Encuentras más recursos en www.sercuidador.org y www.sercuidadora.org.

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